Los agentes de la cadena del medicamento trataron de identificar las amenazas y oportunidades del último decreto en el foro de Fuinsa

Pendiente del desarrollo de la nueva normativa y de la propagación de los impagos, el sector plantea también sus dudas sobre la PPA

| 2011-10-07T17:12:00+02:00 h |

iria gonzález

Madrid

La XXXV Jornada de la Fundación para la Investigación en Salud (Fuinsa) dio cita a representantes de las farmacias, las distribuidoras farmacéuticas, la industria, los médicos y las comunidades autónomas. La sede del Colegio Oficial de Médicos de Madrid acogió, el pasado 6 de octubre, este acto en el que los agentes de la cadena del medicamento estuvieron unidos, y abogaron precisamente por su unidad, para enfrentarse al RDL 9/2011, del que identificaron una larga lista de amenazas y alguna que otra oportunidad.

“Lo único que nos puede salvar de este tsunami es nuestra profesionalidad”, defendió el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, Alberto García Romero, que cifró en un 9,8 por ciento la disminución en la facturación de las farmacias por este último decreto, del que, recordó, todavía no existe memoria económica. La viabilidad de muchas boticas y del actual sistema de distribución peligraría al sumar este dato a los impagos por parte de algunas administraciones a las farmacias, “una mancha de aceite que cada día se va extendiendo más”, manifestó García Romero.

La preocupación por los retrasos en los pagos tampoco pasó inadvertida para el vicepresidente de Cofares, Juan Ignacio Güenechea. “Al primero al que no va a pagar la farmacia que no cobra es a la distribución”, expuso Güenechea, quien apostó por debatir sobre la retribución de la distribución, basada en un sistema de compensación interna que vive momentos difíciles. A este respecto, destacó que la mitad de las unidades que las cooperativas distribuyen lo hacen a pérdidas.

¿Antesala del cierre?

En cuanto a las bonificaciones que incluye la última medida, Güenechea se preguntó si estas ayudas no serán la antesala del cierre. “Cuando se subvenciona en mercados maduros es porque algo va muy mal y no se va a solucionar solo”, argumentó.

Por su parte, el presidente de los boticarios madrileños también identificó entre las amenazas del nuevo escenario los riesgos de liberalización o “navarrización”. No obstante, tanto farmacias como distribuidoras tratan de buscar alguna ventana de oportunidad al RDL 9/2011, como la disminución de los stock por la prescripción por principio activo (PPA).

Precisamente, el debate sobre el impacto de este decreto se centró en la PPA, que debería implantarse “poco a poco” e implicar una comunicación médico-farmacéutico, según dijo el secretario general del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos, Serafín Romero. Por su parte, el director técnico de Farmaindustria, Emili Esteve, afirmó que “no está nada claro” las excepciones que prevé la norma, una incertidumbre que compartió Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, director general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (Aeseg).

Para dar respuesta a los interrogantes de la nueva normativa, el director general de Farmacia y Productos Sanitarios de la Consejería de Sanidad valenciana, José Clérigues, anunció que su comunidad publicará próximamente unas instrucciones sobre PPA. Por su parte, el gerente de Atención Farmacéutico del Servicio Catalán de Salud, Antoni Gilabert sostuvo que la PPA “complica bastante” a todos, por lo que serán “pragmáticos” en su aplicación. A su juicio, la oportunidad perdida de esta medida está en la trazabilidad.

Lo que todos los ponentes destacaron fue la necesidad de actuar sobre el número de recetas, pero sobre todo incidieron en que el sector no debe estar en compartimentos estancos si quiere sobrevivir a unos recortes siempre dirigidos al medicamento. El director general de Fuinsa, Antón Herrero, concluyó que los agentes no están unidos todo lo que deberían.