Mariano Avilés
Abogado y presidente de Asedef
| viernes, 24 de enero de 2014 h |

Hablar de precios en el sector farmacéutico es casi una quimera, ya que son el mayor agente desestabilizador de todo el sector. Por tanto, se podría ya concluir que la Comisión (delegada) de Precios es muy importante y tiene mucho peso; nos podemos remontar a mediados de 2012 cuando por última vez se publicara un acta de la Comisión de Precios, de allá hasta hoy parece como si conocer lo que se ha tratado en ella estuviera al capricho del político de turno; antes no se decía cuando se reunía la Comisión, pero se publicaban las actas; hoy se anuncia cuando se reúne pero no se publican las actas, en fin, un sinsentido. Esta laguna en las formas de trasladar, o no, lo tratado al administrado no se corresponde con los tiempos donde la información fluye por cualquier esquina del más viejo ordenador; parece como si la administración hubiera hecho un pacto para no cumplir con la Ley 19/2013 de transparencia, acceso a la información pública y buen gobierno.

Todavía no puedo entender el empecinamiento en no dar a conocer el resultado de lo que los interesados han ido proponiendo en materia de precio de medicamentos; si para ello hay que utilizar los mecanismos o filtros que permite la ley para proteger datos, utilícense, pero la administración debe saber, y lo sabe, que la información que sale de esa comisión es fundamental económica y funcionalmente para las empresas del sector y el silencio siempre da que pensar.

No se puede hablar de “buen gobierno” si no se actúa con transparencia para que permita evaluar si efectivamente las cuestiones se resuelven conforme a derecho; la vulneración de lo preceptuado en la Ley 19/2013 así como en la Ley 30/1992, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, modificada por la Ley 4/1999, que en el artículo 3, apartado 5, resuelve que “en sus relaciones con los ciudadanos las administraciones públicas actúan de conformidad con los principios de transparencia y de participación”.

Estamos en un momento clave en el que para las empresas los objetivos son su línea maestra de actuación y todo lo que afecte a esta columna vertebral impide modular las líneas de actuación de futuro. Es importante que las asociaciones y patronales exijan a la Administración rigor en el cumplimiento de la norma.