| viernes, 05 de septiembre de 2014 h |

Las divergentes tendencias sanitarias existentes en Europa son un testimonio de los éxitos y los fracasos de las políticas de salud implementadas en las últimas décadas. La crisis financiera y los ajustes llevados a cabo de manera sistemática han ampliado la brecha de las desigualdades en salud, un asunto del que deben ocuparse la nueva Comisión Europea y el nuevo Europarlamento. ¿Es posible cerrar esa brecha? Sí, según los expertos de alto nivel que se dieron cita en la inauguración de la Conferencia Anual de la Alianza Europea por la Salud Pública (EPHA), si se garantiza la aplicación de políticas de salud eficaces en todos los países. Esta conclusión afronta uno de los mayores retos sanitarios de la UE para los próximos años, ya que, como reconoció Tonio Borg, comisario de Salud, “en lo que a sanidad se refiere, la Unión Europea no es todavía una auténtica unión”.

Johan Mackenbach, profesor de Salud Pública del Erasmus Medical Center, de Rotterdam, insistió en esta idea al señalar que, si bien es cierto que las diferentes condiciones económicas, culturales y políticas de cada estado miembro han sido los principales impulsores de esta divergencia, las “políticas de salud específicas” implementadas han tenido un papel activo en el desarrollo de las desigualdades actuales. Esta es, precisamente, la conclusión de un análisis que este experto ha llevado a cabo, en el que ha comparado los resultados de las políticas de salud en 43 países europeos.

Aunque en los últimos años se han desarrollado muchas nuevas intervenciones preventivas, su aplicación ha variado enormemente entre los países europeos. Mackenbach constató la existencia de “enormes lagunas” en la aplicación de políticas de salud eficaces (tabaco, alcohol, nutrición, inmunización, prevención…) en algunas zonas de Europa, especialmente en la Europa Central y Oriental. Pero incluso en la Europa Occidental, dijo, los estados miembro “podrían reducir los años de vida perdidos entre un 30 y un 50 por ciento adopción las políticas de los países con las mejores prácticas”.

Parece sencillo, pero nada más lejos de la realidad. Este experto reconoce que implementar correctamente las políticas eficaces “probablemente requiere la eliminación de las barreras relacionadas tanto con la ‘voluntad’ como con los ‘medios’ para poner en práctica las políticas de salud”. Ante la pregunta de si es realmente la falta de competencia de la UE en materia de salud la que impide avanzar, la visión de Portugal y Grecia, dos de los países más afectados por las medidas de austeridad y cuyos sistemas de salud más están acusando las medidas de ajuste, apunta a que Europa haga oír su voz. Según el secretario de Estado para la Salud de Portugal, Fernando Leal Da Costa, “a pesar del principio de subsidiariedad, la UE en su conjunto tiene una fuerte competencia en salud”.

Fondo de Cohesión

Según Tonio Borg, el problema de las desigualdades en salud ha mejorado en general, pero no en todos los grupos socioeconómicos. A su juicio, luchar contra las desigualdades pasa, además de por aplicar políticas comunes, por luchar contra el estigma y la discriminación. El comisario saliente, no obstante, dejó sobre la mesa de su sustituto una propuesta: la creación de un Fondo de Cohesión europeo para afrontar las desigualdades en salud.

Vytenis Andriukaitis, ex ministro de Salud de Lituania, fue uno de los ponentes de alto nivel invitados a la conferencia anual de la EPHA. Su participación bien puede haber sido el primer discurso del próximo comisario de Salud Pública, si se confirma su nombramiento, incluido en un organigrama provisional que fue publicado la semana pasada, y en el que también aparece Miguel Arias Cañete como comisario de Investigación.

Las palabras de Andriukaitis suponen un espaldarazo al impulso de las políticas de salud en la UE. El ex ministro lituano se mostró “seriamente preocupado” por las desigualdades que se han extendido por los estados miembro en el campo de la salud. Además de defender que la salud “genera crecimiento”, Andriukaitis hizo hincapié en la necesidad de “hablar con todos los sectores” … Música para los oídos de los defensores de la Salud Pública, que esperan encontrar en el posible comisario el nuevo paladín de la Europa social para los próximos años.