J.R-T./A.C. Madrid | viernes, 16 de noviembre de 2012 h |

Cuando la viabilidad económica de la oficina de farmacia está en entredicho, todos los esfuerzos por revertir esa situación son necesarios. Concepción Redín, presidenta del Instituto de Formación Cofares (IFC), es consciente de las dificultades y su apuesta por mejorar la gestión y orientarla hacia el de una pyme se mantiene firme, a pesar de ser una idea que algunos farmacéuticos son reacios a aceptar. Ahora, la directora del IFC ha puesto especial énfasis en programas de gestión que ayuden al profesional a salir del atolladero económico al que las circunstancias le han abocado.

Pregunta. El objetivo del Instituto de Formación Cofares es “dar respuesta a las necesidades actuales del farmacéutico”. Debido a la complicada rentabilidad actual de las farmacias, ¿podemos decir que una de esas principales necesidades a las que dar respuesta es la óptima gestión de su establecimiento?

Respuesta. Efectivamente. El Instituto de Formación Cofares, desde su nacimiento hace tres años, se ocupa de eso. Posiblemente el farmacéutico se ha dedicado siempre a la vertiente sanitaria y a poner su conocimiento en favor de la población, pero no es menos cierto que la oficina de farmacia es una pequeña empresa que hay que gestionarla como tal. Por tanto, el farmacéutico es un empresario y un agente sanitario experto en medicamentos.

P. Tradicionalmente, el concepto gestión parecía atribuirse casi en exclusiva a cuestiones relacionadas con los stocks. Sin embargo, a día de hoy, ¿es fundamental que la gestión también atienda otras áreas como los servicios profesionales, marketing y el propio personal de la farmacia?

R. Sin duda alguna. A pesar de las dificultades por las que pasan las farmacias, sobre todo en algunas comunidades, apenas queda ya nada por gestionar mejor en cuanto a los stocks. La gestión es un concepto mucho más amplio. El cambio que se está produciendo en cuanto a cómo queremos ser vistos nos conduce a revisarlo todo. Tenemos que saber quiénes son nuestros clientes, los proveedores, los procesos que se hacen en la farmacia, las finanzas, los recursos humanos… Hay que explorar nuevas iniciativas.

P. ¿Cree que el farmacéutico está concienciado con la importancia que implica una óptima gestión económica, no solo sanitaria, de su negocio?

R. No. El farmacéutico ha estado completamente volcado en su papel sanitario. De hecho, los que llevamos ya bastante tiempo dedicándonos a esta profesión sabemos que antes ni en la facultad se incluían asignaturas sobre gestión empresarial, cuestión que ahora está cambiando poco a poco. Siempre nos hemos considerado como profesionales sanitarios y no como gestores, pero hay que serlo.

P. ¿Qué herramientas para la gestión de su farmacia ofrece IFC al profesional?

R. Desde el comienzo, desde IFC hemos desarrollado con la escuela de negocios IESE un programa de gestión y dirección específico de oficinas de farmacia, lo cual no quiere decir que únicamente tenga en cuenta elementos farmacéuticos. Se trata de dar una visión global, de abrir la mente para pensar también en la gestión empresarial. Impartimos el programa cada año con los temas candentes. Por ejemplo, este año, cuando hablamos de cartera de servicios, valoramos qué datos y herramientas hay que tener en cuenta para la implantación de nuevos servicios y estar actualizados a la realidad.

P. Los programas de gestión de dirección de oficina de farmacia IESE, que ya va por su quinta edición, es una de las herramientas estrella de IFC en este campo, ¿no?

R. Sí, todos los alumnos que han pasado han visto lo importante que es su ejecución. Se aprende a pensar en términos económicos.

P. ¿Es una actividad muy reclamada por los profesionales?

R. Sí, el primer año tuvimos que hacer dos ediciones. Es un buen programa de un coste importante y ahora queremos ser cautos y no poner al farmacéutico en una situación que no puede asumir.

P. ¿Qué otras actividades formativas oferta IFC en el campo de la gestión de oficina de farmacia?

R. Pues tenemos un curso para que el farmacéutico eduque en salud. Se trata de establecer nexos de unión entre patologías y productos de parafarmacia.