Carmen M. lópez Madrid | lunes, 02 de junio de 2014 h |

“La falta de adherencia al tratamiento representa un problema de salud pública”. Así de contundente se mostró el presidente del Observatorio de Adherencia al Tratamiento (OAT), Manuel Ribera Casado, durante la presentación del proyecto ‘Encuestas Adherencia. Estudio Comunidad de Madrid’. El problema va en aumento ya que según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 10 años uno de cada cinco españoles será mayor de 65 años y el coste sanitario por persona aumentará entre 4 y 12 veces con respecto al actual. Algo que se agrava, teniendo en cuenta que según IMS, el ocho por ciento del gasto sanitario del mundo es por el mal uso de los tratamientos, y más del 50 por ciento de ese gasto se debe a la falta de adherencia a los tratamientos. En este sentido, con la crisis económica, los expertos consideran que mejorar la adherencia es un objetivo prioritario tanto por su impacto económico como por su repercusión en la calidad de vida de los ciudadanos. “La Adherencia a los Tratamientos es el eje sobre el que tiene que pivotar la sostenibilidad del SNS”, destacó Isabel Vallejo, vocal del OAT.

Sin embargo, con los pocos datos que se manejan a nivel nacional, se hace necesario que “los diferentes profesionales encuentren sinergias para identificar y detectar este problema”, apuntó Vallejo. Precisamente,de la necesidad de abordar estos malos hábitos en la práctica asistencial se desarrolló un sondeo en la Comunidad de Madrid, durante las II Jornadas de Adherencia, con la ubicación de los “Puntos de Adherencia y Educación al Paciente” (ver GM nª489), repartidos en los hospitales madrileños. Aunque estos datos no son extrapolables al conjunto de España, tal y como reconoció Ribera, sí son “coherentes” con lo establecido en la literatura médica y son “orientativos” sobre lo que está ocurriendo actualmente en España. “Nuestro objetivo ha sido difundir información para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia que tiene seguir los tratamientos prescritos”.

En este estudio, los resultados muestran que con el aumento de la edad del paciente, incrementa la adherencia. El desglose de cifras destaca que los pacientes entre 61 y 70 años registran una adherencia del 53 por ciento, cifra que aumenta hasta el 61 por ciento entre los 81 y 90 años de edad. En este sentido, “se tira por tierra el tópico de que con el aumento de la edad disminuye la adherencia”, apuntó Vallejo. Precisamente, una de las principales causas que destaca como fuente de mala adherencia es el olvido. Sin embargo, la investigación demuestra que los pacientes no olvidan tomar sus medicamentos y a partir de los 60 años, a la vez que aumenta su nivel de adherencia, disminuye el olvido en la toma de sus medicamentos.

Patologías

El escenario más preocupante en cuanto al bajo cumplimiento se encuentra entre determinadas patologías crónicas como la depresión, la osteoporosis y la EPOC. Por su parte, los pacientes con diabetes, hipertensión arterial y enfermedad cardiaca registran más adherencia. Así, “las enfermedades que no cuentan con tantas campañas informativas tienen una menor tasa de cumplimiento terapéutico”, explicó la farmacéutica.

Más allá del compromiso de los pacientes, los resultados reflejan que la formación y la información ejercen un papel clave, ya que su nivel aumenta de acuerdo con los estudios del paciente.Los datos confirman que una mayoría de la población desearía tener más información sobre su enfermedad y tratamientos. “Todos los profesionales, tenemos la obligación de facilitar una información clara, concisa y segura”, precisó Ribera. Asimismo, para Vallejo, con la historia clínica interoperable se puede empezar a tener una noción del incumplimiento , aunque considera necesario que las CC.AA. trabajen conjuntamente con los profesionales para encontrar mecanismos que ayuden a detectar la falta de adherencia. Así, los facultativos reclaman un mayor compromiso de las instituciones. “Será preciso estudiar y proponer líneas de actuación que impliquen a los agentes y aumenten las expectativas de los pacientes”, ya que mejorar la continuidad de la medicación significa “asegurar los resultados y optimizar el empleo de los recursos disponibles”,precisó Vallejo. Además resaltó la necesidad de “invertir en el sistema sanitario, ya que es la empresa más importante”.

Para la vocal de OA, la oficina de farmacia juega un papel importante en la adherencia. “El farmacéutico puede informar e indicar, aunque el paciente tiene la autonomía”. En este sentido, admite que es un ámbito que no mejorará de inmediato, debido a la falta de información que existe. De este modo, considera imprescindible que la Administración se implique en el proceso. Aunque actualmente “se hace una prescripción más racional de los medicamentos, es necesario que exista más apoyo institucional”. Asimismo, la farmacéutica incide en que para conocer la realidad exacta del cumplimiento que siguen los pacientes con el tratamiento, es necesario más sinergias entre los profesionales del ámbito asistencial.

Desde el punto de vista de la Atención Primaria, José Ignacio Cantero, considera determinante que los profesionales entiendan, complementen y trabajen en la misma dirección que enfermería, farmacéuticos y administración. En este sentido, lamenta que la falta de tiempo sea uno de los inconvenientes a los que se enfrentan para “conseguir la confianza total y estrechar lazos en la relación médico-paciente”. Para Cantero, uno de los problemas fundamentales es que existen pocos canales de comunicación que permitan detectar la falta de adherencia. En este sentido, adelanta que el Observatorio trabaja en desarrollar más estudios que permitan aportar una solución a este problema.