La distribución dice que la nueva legislación significará una pérdida de 650 millones

Pese a ello, creen que son una pieza clave en el nuevo papel que otorga al boticario

i. f./i. g. Madrid La próxima entrada en vigor del Real Decreto-ley 9/2011 supondrá para las distribuidoras de gama completa que operan en España un nuevo ajuste que, desde la patronal Fedifar, cifran en un principio en 650 millones de euros, lo que supondría un 5 por ciento del total de sus ingresos. Sin embargo, al mismo tiempo, la modificación del artículo 85 de la Ley de Garantías, que extiende la prescripción por principio activo (PPA) a toda España, permite al farmacéutico elegir la dispensación de la presentación del principio activo de menor precio, sea genérico o de marca. Una situación que abre una puerta a la distribución para incorporar a su oferta tradicional una de valor añadido que permita al laboratorio posicionarse en la farmacia y permita a la farmacia aumentar su rentabilidad. En este sentido, cabe destacar que esta nueva medida de recorte y ajuste que supone el RDL 9/2011 se suma a otras dos adoptadas en 2010, los RDL 4/2010 y 8/2010, que, según la patronal, supuso que la distribución haya dejado de ingresar 1.190 millones de euros. Una pérdida de ingresos que se traduce en una pérdida del 15 por ciento de los ingresos en dos años. “Se trata de una nueva vuelta de tuerca que llevará a una disminución de la facturación, que sumada a los recortes de los anteriores decretos supondrá una caída cercana al 10 por ciento en 2011. Las primeras estimaciones dicen que la pérdida debida al RDL 9/2011 llegará a ser de hasta un 3,5 por ciento, dependiendo de las regiones”, precisa Sofía Fuentes del Río, presidenta de Cecofar. Con ella coincide, por ejemplo, el director general de Vascofar, Pedro Zumárraga, quien manifiesta que el RDL 9/2011 “Crea un mecanismo perfecto de bajada de precios continua, buscando permanentemente los límites hasta los que puede llegar el laboratorio”, indica. Algo que, según afirma, “augura un contexto de bajada de facturación más fuerte del que ya teníamos”. Y es que, parece claro que el nuevo marco legislativo perjudica claramente las economías de las distribuidoras que operan en España. Por ejemplo, así lo reconoce también Pablo Ramos, presidente de Cofas, quien señala que “para las cooperativas supone una merma muy importante tanto en la facturación como en el margen”. O para el director general de Alliance Healthcare España, Stefano Dessena, quien manifiesta que “supone una nueva reducción de margen en un sector que ya está al límite de la sostenibilidad”. Oportunidades Pese a todo, los responsables de las compañías de distribución que trabajan en nuestro país son conscientes que el RDL 9/2011 también abre una puerta que la distribución puede explotar: la mayor capacidad de gestión del farmacéutico que obligará a los laboratorios a modificar sus estrategias comerciales. Una situación que, como correa de transmisión entre farmacéuticas y oficinas de farmacia, las distribuidoras pueden aprovechar para mejorar su posición dentro de la cadena del medicamento y, por tanto, mejorar sus actividades comerciales. Esta es la opinión de Dessena, que, a pesar de considerar que el RDL 9/2011 supone un nuevo golpe para la distribución, piensa que “constituye un cambio estructural que contribuye a cambiar el papel de los diferentes actores del sistema”. En este sentido, indica que “el papel del farmacéutico ha cobrado especial relevancia con este RDL, y esto debe darnos pie a desarrollar sistemas de colaboración entre la industria, la distribución y la farmacia en beneficio de todos”. Con él coincide Zumárraga, quien precisa que “no es un RDL más, sino que abre un nuevo escenario de oportunidad, sobre todo para los laboratorios de genéricos, pero también para la farmacia y la distribución si saben jugar sus bazas de manera coordinada”. Y es que, tal y como afirma, el RDL 9/2011 “Desequilibra completamente un 45 por ciento del mercado, aquel en el que coexisten marcas y EFG, basculando a favor del genérico y obligando a los laboratorios con marcas a nuevas estrategias de comercialización, más centradas en la farmacia y la distribución y menos en un médico, que según el RDL tiene muy limitada su capacidad de prescripción”. A este respecto, José Antonio López-Arias, director general del Grupo Cofares, cree que será difícil cambiar la mentalidad de los laboratorios de marca para que se adapten a la nueva situación porque se trata de un tema que “compete directamente a las direcciones generales de los laboratorios y a los comportamientos estratégicos de marca”. ¿Qué quiere decir esto? Pues que, según afirma, “es más un tema de estrategia que de la relación comercial habitual”. Y es que, para él, las matrices de los laboratorios de marca no acaban de entender el modelo español, “eso de que tengan que bajar el precio o dar descuentos”. Por ello, “porque no se puede pretender que una corporación cambie de mentalidad de un día a otro”, cree que se abre un espacio para que la distribución trabaje. Sobre este particular, cabe destacar que Cofares ha puesto a disposición de los farmacéuticos Opción Prestigio, una herramienta para que se favorezcan de los acuerdos que este grupo ha alcanzado con “laboratorios de marcas fuertes” y comprar a mejor precio. Un acuerdo que, por el momento, afecta a 210 referencias. | 2011-10-21T19:00:00+02:00 h |