EL GLOBAL Madrid | miércoles, 26 de febrero de 2014 h |

Ya el año pasado, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, obvió durante su discurso del Debate del estado de la Nación la cuestión sanitaria con una sola referencia a la sanidad. Este año las referencias fueron tres, aunque se vio obligado a aumentarlas en sus turnos de réplica a la oposición, muy crítica con los copagos, la universalización y la reforma del aborto.

De las tres menciones de Rajoy a la Sanidad, la más explícita fueron los 40.000 millones del Plan de Proveedores, que han servido a las comunidades autónomas para poder hacer frente a sus compromisos de pago, “ tanto de los vencimientos de deudas como de la atención a los servicios públicos esenciales que prestan (sanidad, educación, servicios sociales…)”. Más allá, el presidente del Gobierno aseguró que no está dispuesto a traspasar límites en “las dos partidas más importantes del presupuesto, más allá de los intereses de la deuda”, en referencia a la sanidad y la educación; y destacó que “tres cuartas partes de los empleados públicos” trabajan en el SNS, la educación, la seguridad y los servicios, informa EP.

En su discurso inicial, sin embargo, el líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, acusó al Gobierno de haber acabado “con el carácter universal de la sanidad pública en España” y su carácter gratuito para ciertos colectivos. “Entre pedir un esfuerzo a los pensionistas o pedírselo a la industria farmacéutica, usted se lo pidió a los pensionistas”, remarcó Rubalcaba. “El copago farmacéutico —le contestó Rajoy— ya existía cuando ustedes estaban en el Gobierno solo que antes no se tenía en cuenta la situación económica y ahora los parados no pagan”.