ANTXO TABARÉS Santiago de Compostela | viernes, 29 de noviembre de 2013 h |

“Es necesario un cambio en la regulación actual [de la planificación farmacéutica] para considerar la dispersión de la población y no solo su densidad y volumen”. Esta es una de las principales conclusiones a las que llegaron los profesores Melchor Fernández, Luis Franco y Dolores Riveiro, del Instituto Universitario de Estudios y Desarrollo de Galicia (Idega) de la Universidad de Santiago de Compostela, en un estudio que, bajo el título ‘¿Garantiza la regulación actual un acceso equitativo a la Atención Farmacéutica? Una evaluación de la situación en Galicia’, analiza la distribución geográfica de las boticas gallegas para determinar el nivel de accesibilidad física de la población a la atención farmacéutica y evaluar el impacto potencial de eliminar la regulación existente para la localización y apertura de farmacias.

A este respecto, el estudio concluye que “modificar la unidad territorial de referencia en la regulación sobre localización de oficinas de farmacia podría mejorar sensiblemente la accesibilidad real de la población gallega a la atención farmacéutica”. Y es que, los autores, precisan que si se abandona como unidad territorial de análisis el municipio y se consideran unidades menores (entidades colectivas o singulares de población), “la accesibilidad física a la atención farmacéutica en Galicia dista de ser tan elevada como oficialmente se anuncia, presentando importantes desequilibrios territoriales que afectan especialmente a la población anciana.

En este sentido, y a pesar de indicar que, tal y como señalan las estadísticas del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, en Galicia solo hay dos municipios sin farmacia, estiman que para que todos los ciudadanos puedan acceder al medicamento en condiciones de igualdad efectiva y, por tanto, sin discriminaciones y con la misma calidad de servicio y suministro, deben modificarse los criterios de planificación.