FRANCISCO ROSA Madrid | viernes, 06 de febrero de 2015 h |

En un momento en el que los analistas del sector especulaban sobre las intenciones de Pfizer de enmendar la adquisición fallida de AstraZeneca con otra operación, el laboratorio con sede en Nueva York ha sorprendido a todos anunciando la compra de Hospira, compañía por la que pagará unos 17.000 millones de dólares.

Para Pfizer, se trata de una transacción estratégica que servirá de motor para el crecimiento de sus ingresos en varios segmentos. Esto será gracias al amplio portfolio de Hospira, que se nutre de biosimilares, donde cuenta con una posición destacada que podría contribuir a consolidar la apuesta de Pfizer por estos productos; de inyectables genéricos en áreas como la oncología, las enfermedades infecciosas y cardiovasculares, la analgesia o la anestesia; así como de inyectables innovadores para enfermedades infecciosas, antiinflamatorios y citotóxicos.

En este sentido, la firma adquiriente considera que su estructura comercial, que tiene una dimensión global, así como su experiencia en la investigación y el desarrollo de medicamentos, le servirán para optimizar el rendimiento de los productos de Hospira más allá del mercado estadounidense, en el que se concentraba el 80 por ciento del negocio de esta en el año 2013 (la presentación de los resultados correspondientes a 2014 se realizará el próximo día 12 de febrero). Concretamente, Pfizer espera aprovechar su presencia sólida en Europa y los mercados emergentes para aumentar la penetración de estos fármacos en dichas regiones.

Algunos datos de Hospira

Junto a estas razones, habría que tener en cuenta, a la hora de analizar la transacción, los datos presentados por Hospira a cierre de 2013. A este respecto, cabe destacar que la firma con sede en Lake Forest (Illiois) facturó más de 4.000 millones de dólares, con una ligera caída.

Al término de aquel ejercicio, la compañía daba cuenta de un catálogo conformado por unas 200 moléculas dentro del apartado de genéricos inyectables, a los que habría que añadir unos 73 fármacos adicionales que por entonces figuraban en su pipeline.

Asimismo, Hospira presumía de ser el único laboratorio con biosimilares comercializados en Estados Unidos, Europa y Australia. En este caso, hacía alusión a Retacrit (de la epoetina zeta), Nivestim (de filgrastim) e Inflectra (de infliximab). Unido a estos, aparecían otras 11 moléculas, que son las que componían su pipeline en este segmento.

Por último, cabe señalar la actividad de esta compañía en dispositivos para la infusión o la fabricación a terceros.