| viernes, 15 de octubre de 2010 h |

Cristina Garmendia

Generalmente, cuando la situación de partida en cualquier ámbito de la vida es mala, lo normal y lo fácil es mejorar. Pero la innovación y la competitividad en nuestro país parece que, a pesar de sus mediocres cifras históricas, ha conseguido rizar el rizo y, según el Informe de Competitividad Global 2010-2011 del Foro Económico Mundial, España ha caído ni más ni menos que nueve puestos en un año. Ya estamos en la posición 42 de ese listado. No sabemos, por tanto, qué hace el Ministerio de Ciencia e Innovación para cambiar esta tendencia. Lo que está claro es que los resultados no acompañan al departamento dirigido por Cristina Garmendia. Estar emparejados con Puerto Rico en competitividad o perder menos posiciones que Libia, Jordania o Eslovaquia no son resultados como para estar orgullosos.