FranciscO rosa Madrid | jueves, 05 de diciembre de 2013 h |

A golpe de innovación y de adquisición, Grifols se ha ganado un lugar destacado en el mercado internacional. Nuria Pascual, directora financiera del laboratorio, analiza para EG la actualidad de la compañía.

Pregunta. ¿Cuáles son las claves de la buena marcha de Grifols?

Respuesta. Se ha completado un año desde la compra de Talecris. El ejercicio de 2012 fue el de la integración, y este ya se puede hablar de una nueva Grifols, con una nueva dimensión.

P. ¿Cuál ha sido la principal aportación de Talecris?

R. Nos han añadido productos como alfa-1, una proteína que viene del plasma. Teníamos una presencia pequeña en este mercado, donde Talecris era líder mundial. Hemos ganado peso en países como Estados Unidos.

P. ¿Qué otros productos tiran hacia arriba de la facturación?

R. También están gammaglobulina, albúmina y Factor VIII, que representan, junto a alfa-1, la parte más importante de nuestro negocio de plasma, que produce sobre el 90 por ciento de nuestras ventas.

P. ¿Podría alterarse esa proporción con la compra de la división de diagnóstico de Novartis?

R. Diagnóstico tenía un peso hasta ahora del 4 por ciento en las ventas, y pasará a ser el 20 por ciento una vez cerremos la compra de estos activos, en 2014.

P. ¿Y qué pasa con la adquisición del 21,3 por ciento TiGenix? ¿Han pensado en ser accionistas mayoritarios para entrar en el mercado de las terapias celulares?

R. De momento solo tenemos la intención de vigilar de cerca el potencial de las terapias celulares.

P. En términos geográficos, el 92,4 por ciento de las ventas se produce fuera de España. ¿Pérdida de interés por este mercado?

R. No estamos vendiendo menos en España, lo que pasa es que producimos más, vendemos más y el peso de España baja por el aumento de otros mercados. Ahora todos hablan de internacionalización, pero nosotros empezamos abriendo filiales en los 80. Somos una empresa global, que tiene filiales en 25 países y vende en más de un centenar.

P. Una empresa global y reconocida en el exterior, como muestra su inclusión en el ranking de empresas más innovadoras…

R. Desde que entramos en Estados Unidos hasta ahora, el reconocimiento de la marca y el producto Grifols ha aumentado considerablemente. Lo de la inclusión en el ranking es una constatación de nuestro carácter innovador, que comenzó a gestarse con la invención de la plasmaféresis, un invento del Doctor Grifols. No habría plasma suficiente a nivel mundial sin ese descubrimiento.

P. En todo caso, también afectan los problemas del mercado español, como los impagos, ¿no?

R. Estamos afectados, pero el grueso de nuestra actividad está en otros mercados, donde se paga a tiempo.

P. En este tema hay dos corrientes, los que están dispuestos a renunciar a intereses y los que no. ¿De qué lado está Grifols?

R. Fuimos de las primeras empresas en reclamar intereses de demora, antes incluso de la transposición de la directiva europea en 2003. Esto depende del músculo financiero que tengas. Hay algunas compañías a las que el circulante que les aporta el resto de su actividad les permite no acogerse al plan de pago. Para otras el cobro es una cuestión de supervivencia y se ven obligadas a transigir. Las dos posturas son comprensibles.

P. ¿Podría repercutir el clima desfavorable del mercado español en las inversiones de Grifols?

R. Las nuevas inversiones de una compañía siempre están condicionadas por las circunstancias, aunque los planes que tenemos pasan por mantener la producción y la I+D en España y Estados Unidos, como hasta ahora.

P. ¿Cómo ven el futuro?

R. Tenemos la materia prima, unas plantas de producción con dimensión adecuada y nuevos mercados para crecer en derivados del plasma. En diagnóstico queremos convertirnos en referencia en las áreas transfusional, in vitro y todo lo relacionado con la hematología. La diversificación va a ser un punto diferencial a partir de 2014.