El sistema de prescripción ‘esquivará’ las marcas de cinco principios activos

Dará un listado a cada médico para que valore propuestas de sustitución

| 2011-02-25T16:56:00+01:00 h |

carlos b. rodríguez

Madrid

No ha tardado en resolverse la incógnita de qué comunidad sería la primera del año en anunciar nuevas medidas de control del gasto farmacéutico. Murcia se suma a la lista con una versión del borrado de marcas de sus sistemas de prescripción electrónica que, pese a ser menos taxativa que la del País Vasco o Cantabria, no ha evitado las llamadas a la libertad de prescripción de los médicos.

La idea es sacar a Murcia del furgón de cola en prescripción por principio activo. Para ello se ha optado por un proceso de continuidad. Originalmente afecta sólo a los cinco principios activos con mayor potencial de ahorro (de momento sólo se conocen escitalopram, venlafaxina y atorvastatina, que ahorrarán dos millones de euros al mes), aunque cada cuatrimestre se revaluarán los principios activos y se verá si hay que incorporar algunos o eliminar otros, según los precios de referencia. “No es una acción coyuntural, ya que se incorporará dentro de las prácticas habituales de gestión de los medicamentos”, explicó José Antonio García Córdoba, director general de Planificación, Ordenación Sanitaria y Farmacéutica e Investigación.

Según la Consejería de Sanidad no habrá veto a las marcas, aunque con el nuevo sistema es de esperar que su prescripción sea la excepción, no la norma. Para ello, se procederá a revisar de manera individualizada el cupo de cada médico. A cada uno se le dará un listado (y una propuesta) de los pacientes y principios activos afectados para que pueda valorar la pertinencia y adecuación asistencial y clínica de la sustitución. “Siempre considerando que el objetivo es maximizar los beneficios de una gestión optima en el precio de los fármacos”, recordó García Córdoba. Los pacientes, a su vez, serán informados para explicar el cambio. La medida afecta sólo a los crónicos y las nuevas prescripciones están, en principio, excluidas.

El límite de la prescripción

El sistema ya está operativo y se trabaja para mejorar sus prestaciones y convertirlo en una actividad más ágil. Pero precisamente esta es una de las críticas que la consejería ha tenido que escuchar. “La experiencia en otras comunidades señala que se trata de una herramienta que aumenta más la burocracia, haciendo más lento el proceso para elegir el fármaco que mejor se ajusta a cada paciente”, afirma el colectivo médico, que recuerda que “nunca aceptará medidas coercitivas previas, dirigidas a todos los profesionales, y que señalan a los médicos como culpables del problema”.

A ello se suma el hecho de que aún no ha habido comunicación oficial. El Colegio de Médicos se enteró por la prensa, igual que el de Farmacéuticos. Su presidente, Prudencio Rosique, ignora si la consejería tiene o no fuerza legal para hacer esto, aunque señaló que los farmacéuticos cumplirán con su obligación y dispensarán lo que digan los médicos.

La consejería espera una favorable aceptación de la medida una vez se explique al sector (Farmaindustria ha declinado hacer declaraciones hasta no hablar con Sanidad), y ha atajado las críticas vertidas por el momento: “La libertad de prescripción tiene limitación ya que se usa desde fondos públicos que dependen de los ciudadanos”, aseguró García Córdoba.