el global Madrid | viernes, 06 de marzo de 2015 h |

Para el director de Mediformplus, Luis de la Fuente, el personal es el principal recurso de la empresa. “El objetivo del líder debería ser que el grupo evolucione a un equipo organizado, formado y motivado para hacer un trabajo de calidad”, asegura. Esta afirmación se sustenta por dos motivos. “La dirección de la farmacia empieza a tener una complejidad tal que el titular ya no puede llevarla sola y debe delegar tareas, y el equipo está en contacto con el cliente paciente, por lo que en el fondo se deja la esencia de la farmacia en sus manos”, añade de la Fuente.

Con estos precedentes, teniendo en cuenta que se vive en un mundo competitivo y en un nuevo escenario económico, el director de Mediformplus se pregunta sobre “cuántos titulares no se han planteado alguna vez implantar un sistema de incentivos para potenciar la venta libre”. Sin embargo, para de la Fuente, esto sería empezar la casa por el tejado. “Si se hiciera una encuesta masiva sobre las necesidades y demandas del personal que trabaja en farmacias, con toda seguridad las respuestas mayoritarias tendrían que ver con sentirse a gusto en una farmacia en la que se me valore y en la que haya buen ambiente”, asegura. La idea de ganar más dinero, a pesar de la crisis, pasaría a un segundo o tercer plano.

Según este razonamiento, el plan de incentivos no es la primera medida que se debe tomar para obtener el máximo rendimiento del equipo, sino que el planteamiento adecuado es hacer tangible un plan de motivación, que valore aspectos más cualitativos a la par que esenciales para el trabajador en la farmacia. “El horario y la conciliación, la organización del trabajo y el reparto de tareas y responsabilidades, el control y las felicitaciones por el trabajo bien hecho, la formación útil, las reuniones de equipo, la información sobre la marcha del negocio, sobre la prioridades o la delegación son los que hacen que el equipo esté cómodo y que venga a trabajar con ganas y con implicación”, asegura.

Asimismo, el director de Mediformplus explica que nunca se debería plantear un plan de incentivos cuantitativo si no se tiene la seguridad de que el equipo tiene la motivación y la proactividad suficiente. “Pero, además, se necesita que el equipo tenga madurez empresarial. Ésta se da cuando cada persona del equipo está integrado dentro de la organización con un rol claro y asumido, y la farmacia como empresa tiene unos objetivos definidos y compartidos por todos”, asevera. Es cuando estas premisas se dan, según de la Fuente, cuando el farmacéutico podría considerar un incentivo cuantitativo que premie un desempeño más allá de lo esperado.