i. gonzález Valencia | viernes, 06 de julio de 2012 h |

Tras la incesante búsqueda de soluciones y la puesta en marcha de varias medidas de protesta contra los impagos, con dos paros patronales incluidos, los farmacéuticos de la Comunidad Valenciana tomaron, la semana pasada, una decisión sin precedentes: la convocatoria de un cierre patronal “indefinido” a partir del 9 de junio. Pero, tras el anuncio de esta medida, la ministra de Sanidad, Ana Mato, tomó cartas en el asunto y planteó al colectivo una propuesta que, al cierre de esta edición, los boticarios tenían previsto votar en sus respectivas asambleas. Su aceptación implicaría, sin embargo, la suspensión del cierre durante las próximas dos semanas.

“El Gobierno está elaborando una solución global de pagos por parte del Ministerio de Hacienda para la deuda de la Comunidad Valenciana con las oficinas de Farmacia”, comunicó la ministra, primero verbalmente y después por escrito, a la presidenta del Consejo Valenciano de Colegios de Farmacéuticos, María Teresa Guardiola, en una reunión celebrada el pasado 4 de julio y a la que también acudió la presidenta del Consejo General, Carmen Peña.

La solución, según Sanidad, exige la definición de procedimientos administrativos “que no pueden ser inmediatos”. No obstante, el compromiso pasa por tenerlos definidos en el plazo de dos semanas, periodo durante el cual se solicita la interrupción del cierre de farmacias “para que ese estudio se realice sin presiones”. Los farmacéuticos, en cambio, aprobaron en las asambleas del 3 de julio, suspender la protesta solo en caso de cobrar, al menos, dos de las facturaciones impagadas.

Por ello, tras la reunión en el ministerio, las juntas de gobierno de los COF de Alicante, Valencia y Castellón volvieron a convocar asambleas extraordinarias para valorar la medida, que podría concretarse próximamente en un nuevo plan de pago a proveedores para regularizar la situación de las boticas. Antes de la celebración de estas asambleas, el presidente del COF de Castellón, Jesús Bellver, reconoció a EG que “merece la pena aprovechar la oportunidad” que plantea el ministerio, aunque evitó aventurar la decisión que el colectivo adoptará porque entiende que “la gente ha estallado”.

Y que, las farmacias valencianas cargan a sus espaldas con una deuda por parte de la administración de casi 500 millones de euros, si se suman las recetas de febrero a mayo. “Estamos hablando de unos 240.000 euros por farmacia que nosotros a su vez debemos a los bancos y a los distribuidores”, destacó el presidente del COF de Alicante, Jaime Carbonell. Esta situación, que provoca “ansiedad, angustia y desesperación, condujo a los farmacéuticos alicantinos a llevar más allá la propuesta de cierre patronal suscrito en el resto de provincias.

Así, por su parte, el colegio alicantino aprobó que, en caso de que no se procediera al pago de dos facturaciones antes del 30 de julio, convocaría una nueva reunión para votar la suspensión del concierto en lo relativo a la facturación, como paso previo para proceder al cobro íntegro de los medicamentos a los usuarios. Esta decisión también se aplazaría de aceptarse la propuesta del ministerio, según confirmaron desde esta institución colegial.

Impagos en Canarias

Mientras, las farmacias de las Islas Canarias tenían previsto cobrar la factura de abril antes del 9 de junio, como prometió el Gobierno canario. El presidente del COF de Las Palmas, Juan Ramón Santana, explicó que el colectivo ha pedido “una mesa de diálogo para buscar una solución de fondo y hacer una programación de cómo se va a afrontar el pago de medicamentos de aquí a final de año, porque el presupuesto se acaba en agosto”.

Al margen de los impagos, el Observatorio de Políticas Farmacéuticas del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia correspondiente al mes de mayo reflejó que las oficinas de farmacia valencianas, desde primeros de año, han facturado 32,6 millones de euros menos respecto a 2011, lo que supone una caída del 7,91 por ciento. La facturación de medicamentos, por tanto, ha descendido en este periodo más de seis millones de euros mensuales.

Lejos de cambiar esta tendencia, el texto augura que dichas cifras se incrementarán a partir del próximo mes de julio como consecuencia del RDL 16/2012. De hecho, a la farmacia media en Valencia ya se le deducen 3.226 euros mensuales por efecto de otras de las normas publicadas desde el año 2000. “Las farmacias de Valencia están realizando un gran sacrificio y colaboran a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud”, expone el texto.