FRANCISCO ROSA Madrid | viernes, 30 de enero de 2015 h |

El conjunto de la industria farmacéutica sigue demostrando año a año la solidez de su modelo de negocio. Sin embargo, no todas las compañías consiguen dar continuidad a su crecimiento. En este sentido, es habitual que haya laboratorios que atraviesen periodos de estancamiento y que vean incluso mermada su cifra de facturación, un fenómeno que suele venir dado por un desfase en el lanzamiento de nuevas moléculas al mercado (ya sean propias o mediante adquisición) para compensar el impacto de la pérdida de exclusividad con moléculas con un peso significativo en las cuentas de estas compañías. Por otro lado están los que consiguen mantener un crecimiento bajo, pero sostenido, y las compañías emergentes de perfil biotecnológico, las cuales, en general, siguieron imparables en 2014.

El atasco de Pfizer

El desfase entre expiraciones y nuevos lanzamientos sería la mejor explicación para la situación de la americana Pfizer, que, de acuerdo con sus cálculos, ha visto disminuidas sus ventas en torno al 4 por ciento en 2014. Concretamente, facturó 49.605 millones de dólares, frente a los 51.548 millones de dólares que obtuvo en el ejercicio 2013. Si hay que buscar responsables, habría que ir al segmento biofarmacéutico, con el que ha dejado de ingresar unos 2.170 millones en el último año, con un retroceso estimado en el 5 por ciento. Por el contrario, consumer healthcare reportó unos ingresos de 3.446 millones de dólares, un 3 por ciento más que en 2013.

La compañía apunta directamente hacia la expiración de algunas patentes y algunos acuerdos para explicar la caída en el ámbito de los innovadores. A este respecto, citan el fin del pacto con Amgen para la comercialización de Enbrel en Estados Unidos y Canadá; el cierre del acuerdo con Boehringer Ingelheim para la venta de Spiriva en algunos países; así como la pérdida de exclusividad de algunos productos propios como Detrol por la entrada de genéricos en Estados Unidos. No obstante, reconoció que no todo fueron malas noticias, apuntando a la buena evolución de productos como Lyrica, Prevnar, Eliquis, Xeljanz, Xalkori, Inlyta o Nexium, cuyas ventas evolucionaron en positivo.

En todo caso, lo peor no ha llegado para una compañía que ya veía reducido en torno al 7 por ciento su negocio en el ámbito de los medicamentos de prescripción en el ejercicio 2013. Principalmente, por la pérdida de la patente de Lipitor, con el que dejaba de facturar unos 1.600 millones de dólares. Lo peor vendrá en 2015, año para el que Frank D’Amelio, máximo responsable financiero, augura una cifra de negocio que se situará entre los 44.500 y los 46.500 millones de dólares. “Esta estimación contempla un impacto de unos 3.500 millones de dólares que asignamos las recientes expiraciones, así como unos 2.800 millones como resultado de los efectos cambiarios”, explica D’Amelio.

Es por ello que en los portales informativos especializados en el sector farmacéutico se sigue especulando con una posible operación de adquisición por parte de Pfizer, tras el intento fallido con AstraZeneca. La opción no ha terminado de ser del todo descartada por la firma americana, que a pesar de ello ha recalcado su confianza en el potencial de productos como Prevnar, Trumenba o Embeda, así como a las moléculas que forman parte de su pipeline. En este sentido, es preciso señalar el aumento de sus esfuerzos en I+D, en la que ha invertido un 26 por ciento más en 2014. En total, gastó 8.393 millones de dólares, frente a los 6.678 del ejercicio 2013.

Novartis se mantiene estable

Más positiva ha sido la evolución de otro de los gigantes del sector farmacéutico, la suiza Novartis, aunque en su caso, más que de crecimiento, habría que hablar de estabilidad. Este laboratorio ha facturado 57.996 millones de dólares en 2014, frente a los 57.920 millones del ejercicio anterior, con lo que el alza no llega a marcar el 1 por ciento.

En su caso, el segmento de innovadores también ha sido responsable de lastrar el crecimiento. Concretamente, cayó desde los 32.214 millones de dólares en 2013 hasta los 31.791 millones en el ejercicio recién finalizado. Perdió así el 1 por ciento. La compañía explica el retroceso de este segmento con el impacto de la pérdida de exclusividad con productos como Diovan. En total, este fenómeno habría tenido como consecuencia la pérdida de unos 2.400 millones de dólares en ventas.

En cuanto a las plataformas que han impulsado el crecimiento de la compañía dentro de esta división, Novartis destaca la buena marcha de productos como Gilenya (para la esclerosis múltiple), con unas ventas de más de 2.500 millones de dólares y un crecimiento del 30 por ciento en monedas constantes; Afinitor (para distintos tipos de cáncer), con el que facturó unos 1.600 millones de dólares, con un alza del 22 por ciento; o Tasigna (para leucemia mieloide), que aumentó sus ventas un 24 por ciento, hasta los 1.500 millones de dólares.

También positiva fue la marcha de Alcon, subsidiaria del grupo que opera en las áreas de equipamiento quirúrgico u oftalmología, que creció en torno al 3 por ciento (de 10.496 a 10.827 millones de dólares); mientras que el segmento de genéricos y biosimilares, representado por Sandoz, lo hizo a un ritmo del 4 por ciento, desde los 9.159 millones de dólares hasta los 9.652 millones.

Además de estos, cabe destacar que Novartis ha realizado una actividad importante en las áreas de vacunas y consumer health, las cuales van a salir de la estructura de su negocio tras el cierre de la operación con GlaxoSmithKline (GSK), que ha sido recientemente aprobada por las autoridades europeas. El primero de estos negocios ha crecido un 8 por ciento en 2014, reportando a la firma suiza unos 1.500 millones de dólares; mientras que el segundo se vio aumentado en un 5 por ciento, hasta los 4.300 millones.

De cara a 2015, Novartis ya no contará con la aportación de los mismos (en el caso de los productos de consumer health formará una joint venture con GSK), pero sí con los productos procedentes del pipeline de la británica en el área de oncología. Además, la farmacéutica suiza es optimista de cara al año que acaba de comenzar gracias a recientes lanzamientos como el de Consetyx (para la psoriasis) en Estados Unidos, Europa y Japón; el de Signifor (para la acromegalia), tanto en Estados Unidos como en Europa; la inminente aprobación, por parte de la FDA, del biosimilar de Neupogen (filgrastin); o la revisión acelerada concedida por la agencia americana a Bexsero para prevenir la meningitis B.

Las ventas que estos generen, sumadas a las de los que productos que ya estaban en el mercado, servirán, según Novartis, para absorber el impacto que le producirán las pérdidas de patentes, estimado en unos 2.500 millones de dólares. Descontado este efecto, la firma suiza prevé que sus ventas crecerán a un ritmo de un dígito medio en 2015. Desglosada por segmentos, la previsión incluye un aumento de un dígito medio en medicamentos de prescripción; un dígito medio-alto por la parte de Alcon; y también un dígito medio en el caso de Sandoz.

La compañía también tiene muchas esperanzas puestas en las moléculas de su pipeline, el cual ha alimentado con una inversión de unos 9.943 millones de dólares en 2014, un 1 por ciento más de lo que destinó a este fin el año anterior.

Roche crece ligeramente

Otra de las compañías farmacéuticas que el pasado ejercicio consiguió un repunte en sus ingresos, aunque ligero, fue Roche. Esta facturó un 1 por ciento más, al pasar de los 46.780 millones de francos suizos en 2013 a los 47.462 millones en el ejercicio que terminó el 30 de diciembre.

Los productos farmacéuticos generaron 36.696 millones de francos en 2014, un 1 por ciento más. Concretamente, Mabthera/Rituxan (artritis reumatoide), Avastin (distintos tipos de cáncer) y Herceptin (cáncer de mama), facturaron más de 6.000 millones de francos cada uno. Las plataformas con mayores niveles de crecimiento fueron Amtemra/RoActemra (también para la artritis), así como los nuevos fármacos para el cáncer de mama HER-2 positivo, Perjeta y Kadcyla.

Por regiones, el negocio farmacéutico encontró en Estados Unidos a un firme aliado, con un crecimiento del 5 por ciento de las ventas, hasta los 15.822 millones de francos. En Europa, este segmento también vio aumentada su facturación en un 2 por ciento, hasta los 9.422 millones, destacando Alemania y Reino Unido como los países con mayor éxito para Roche.

Tanto en un mercado como en el otro, la firma con sede en Basilea destaca la buena marcha de los nuevos productos para el cáncer de mama. A pesar de ello, “las distintas medidas para ejercer presión sobre los precios de los medicamentos han vuelto a impactar sobre las ventas de la compañía en un buen número de países”, aseguran fuentes de la compañía, que reconocen que pese a ello la demanda siguen siendo alta en esos estados.

En cuanto al segmento de diagnóstico, cabe destacar un crecimiento cercano al 3 por ciento. Concretamente, Roche obtuvo una cifra de negocio de 10.766 millones de francos en 2014, frente a los 10.476 millones del ejercicio anterior. Asia-Pacífico y Europa fueron los mercados más destacados.

Respecto a la previsiones de cara al ejercicio de 2015, el Grupo Roche espera que su negocio evolucione positivamente, aunque de nuevo las estimaciones llevan a pensar que el alza sería de un dígito bajo-medio en monedas constantes.

Amgen continúa en fase expansiva

Entre las compañías que han obtenido una cifra más sólida de crecimiento en 2014 (de las que han presentado resultados al cierre de esta edición) habría que destacar a la americana Amgen, cuyos ingresos aumentaron en torno al 7 por ciento, desde los 18.676 millones de dólares hasta los 20.063 millones.

Destacan algunos productos como Neulasta/Neupogen, que, aunque perdió el 1 por ciento de su facturación con respecto a 2013, generó más de 5.790 millones de dólares para la compañía. Asimismo, merece mención especial Enbrel, con una cifra de negocio de 4.551 millones y un crecimiento del 3 por ciento; y Xgeva/Prolia, con unas ventas de 1.763 millones de dólares y un crecimiento del 28 por ciento.

La compañía espera una evolución positiva en 2015, ejercicio en el que prevé unos ingresos de entre 20.800 y 21.300 millones de dólares, la cual se verá alimentada, además de por las ventas de productos ya lanzados, por nuevos hitos que se podrían producir en las áreas de cáncer, cardiovascular o psoriasis. Asimismo, Amgen espera datos de ensayos clínicos fase III con sus biosimilares de Humira (artritis reumatoide) y Avastin (en cáncer de pulmón no microcítico) a lo largo del año.

Celgene sigue imparable

En una línea similar, aunque con un ritmo de crecimiento bastante más acentuado, se ha mostrado la también americana Celgene. Esta ha pasado de generar unos ingresos de 6.493 millones de dólares en 2013 a facturar 7.670 millones en 2014. Esto ha sido gracias, principalmente, a las ventas obtenidas con fármacos como Revlimid (para mieloma múltiple), que crecieron más de 16 por ciento, hasta los 4.980 millones de dólares; o Abraxane (para cáncer de mama, pulmón no microcítico y páncreas metastásico), las cuales crecieron un 31 por ciento, hasta los 848 millones de dólares.

Para este año, la firma farmacéutica americana ofrece buenas expectativas, derivadas de la mayor penetración de estos productos y sus nuevas indicaciones, así como con otros como Otezla (artristis psoriásica), que también verá ampliado el espectro de enfermedades a las que va dirigido. En total, Celgene espera un crecimiento de las ventas de sus productos del 22 por ciento en 2015, hasta los 9.000-9.500 millones de dólares.

BMS entra en dinámica negativa

Por último, cabe señalar los resultados presentados por Bristol-Myers Squibb (BMS), que vio caer sus ventas un 3 por ciento en 2014. La firma farmacéutica americana facturó unos 15.879 millones de dólares, frente a los 16.385 millones de 2013. Dicha caída procede principalmente de la pérdida de ventas en virología.

En este apartado, destacan Baraclude (-6 por ciento), Reyataz (-12 por ciento) y Sustiva (-11 por ciento). Para 2015 las expectativas no son mejores, ya que la compañía prevé facturar entre 14.400 y 15.000 millones.