Redacción Madrid | viernes, 09 de marzo de 2012 h |

La salud bucodental es crucial para un buen estado general del organismo, sin embargo el miedo al dentista es un “estigma” que aún arrastra la sociedad. Este temor y un pensamiento que se dirige casi de forma involuntaria a la cuenta de ahorros personal, es lo que impide en muchas ocasiones, acudir más frecuentemente o una vez al año —lo que recomiendan los odontólogos—, a la consulta de estos expertos. Sin embargo, desde el año 2.000 hasta la presente fecha, se ha observado una mejoría en las enfermedades periodentales y las caries, los dos problemas más frecuentes en el mundo relacionados con la salud bucal.

Así lo manifestó Alfonso Villa Vigil, presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas de España, en la entrevista efectuada la semana pasada en el espacio televisivo Salud Hoy. “La situación permanece estacionaria, no obstante ahora no es como antaño y debido al uso de antibióticos la enfermedad periodental avanza forma más lenta y silenciosa”. Esto constituye un peligro para el paciente, según el doctor, porque al no ser consciente de ello puede presentarse a la consulta con un problema mayor del que se imaginaba y un coste superior a sus expectativas, por eso es “importante realizar una revisión anual”.

El especialista resaltó además que la enfermedades periodentales pueden tener algún nexo con el bienestar cardiovascular. “Los microbios que causan la periodontitis crecen debajo de la encía y pueden llegar al aparato circulatorio, de modo que si se tiene alguna lesión valvular, por ejemplo, puede constituir un factor de riesgo a tener en cuenta”.

Niños y avances

Villa Vigil asegura que aunque todavía hay cierta reticencia a la hora de acudir al dentista, se ha evolucionado mucho con los niños y “los padres los llevan más a las consultas”. Algo en lo que, según su opinión, han tenido que ver también las campañas efectuadas por las distintas comunidades y el Ministerio de Sanidad.

Los avances en este campo de la medicina han sido espectaculares. “Los implantes ya se han estandarizado, son seguros y se ha evolucionado de una manera que hace 25 años era impensable”. Por eso, el doctor insiste en que ir al dentista ahora, siempre y cuando se visite a tiempo y dentro de estadios normales de la enfermedad, es casi una “experiencia placentera”. El futuro más inmediato y prometedor se está orientando hacia la regeneración de tejidos, aspecto en el que se están centrando los principales esfuerzos, concluyó el portavoz.