J. Ruiz-Tagle Sevilla | viernes, 14 de febrero de 2014 h |

En algo más de dos años, el panorama farmacéutico andaluz ha sufrido una gran transformación. Más allá de la erosión económica que ha acarreado la crisis, las directrices políticas se han erigido como uno de los principales escollos tanto para las farmacias como para la distribución y gran parte de la industria. Entre las medidas más polémicas destaca una por encima del resto: las subastas de medicamentos. Bajo este paraguas, EG y la compañía Teva coorganizaron la semana pasada en Sevilla la jornada ‘Subastas de medicamentos en Andalucía. Análisis del impacto en las oficinas de farmacia’, en la que participaron todos los actores afectados de cada uno de los eslabones de la cadena sanitaria.

Durante la vigencia de esta medida ha existido un denominador común que ha erosionado hasta el tuétano su viabilidad: los desabastecimientos. “En las primeras subastas el nivel medio de suministro fue del 64 por ciento, en las segundas del 68, con los dos principales adjudicatarios en una media del 50 por ciento de suministro, y en las terceras hay cinco presentaciones de la que no sabemos nada y tenían que estar el 1 de febrero”, indicó Ángel Escribano, director de la división comercial y de relaciones con la industria de Cecofar, principal compañía de distribución en Andalucía.

Con los datos sobre la mesa, más de un tercio de los medicamentos que entraron en subasta no llegaron a suministrarse por parte de las compañías adjudicarías. “Está contrastado que el suministro tiene una frecuencia inadecuada”, explicó Pedro Pablo Sánchez, director gerente de Cofamasa (Grupo Cofares), quien además denunció que la principal excusa del Servicio Andaluz de Salud (SAS), el ahorro, se ha conseguido “con medidas a nivel nacional”.

El problema de los desabastecimientos, como una bola de nieve, se recrudece al llegar a su fase final: la farmacia. Bajo unas políticas de contención del gasto, tanto regionales como nacionales, la pérdida de la gestión del stock que lleva implícita las subastas supone la puntilla para las boticas. “Es una medida que empobrece a la farmacia y con ello la calidad asistencial de los andaluces”, aseguró Manuel Pérez, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla. Ante el continuo peligro de no poder dispensar el medicamento a los pacientes y teniendo que lidiar con ajustes económicos, la farmacia está siendo ayudada por las distribuidoras. “Existe un coste financiero extra porque tenemos que aumentar el stock para que no se sufran las faltas”, dijo Escribano.

Además de las distribuidoras, los desabastecimientos que producen las compañías adjudicatarias están siendo paliadas por el resto de la industria que, en un ejercicio de responsabilidad, surten al canal andaluz para que el paciente no sufra las consecuencias. “El proyecto es soportado por el modelo; si las adjudicatarias no distribuyen lo que tienen comprometido, el SAS espera a que lo hagamos nosotros”, denunció Rafael Borrás, director de Relaciones Institucionales de la compañía Teva.

Ante este problema, Escribano explicó que cuando hay desabastecimientos es difícil contactar con los adjudicatarios para solventarlos. “La mayoría de estos laboratorios no tenían relaciones con nosotros antes de las subastas y con algunos de ellos tenemos problemas de comunicación porque no están correctamente instalados en España”, concluyó.

El SAS negocia incorporar las subastas al nuevo concierto

En noviembre de 2010 María Jesús Montero comenzó a gestar su medida estrella. La consejería de Salud preparó “un procedimiento de licitación pública” de fármacos buscando la implicación del Cacof.

El SAS dio un ultimátum tras el rechazo de los colegios

Como consecuencia de que la mayoría de colegios andaluces consideraron la medida como “inaceptable”, el SAS dio un ultimátum al Cacof para sacar las subastas sin aclarar las claves de la medida.

El BOJA publica el decreto-ley de subastas de medicamentos

La norma estableció los mecanismos de funcionamiento que se establecieron en el SAS para tres grupos de medicamentos (protectores gástricos, estatinas y los inhibidores de agregación plaquetaria)

Montero convoca 55 concursos en sus primeras subastas

La resolución convocó un total de 55 concursos para otras tantas presentaciones diferentes. Para cada una de ellas se especificó la producción mínima que debía acreditar la compañía que opte a dicho concurso.

Siete de los 11 laboratorios que presentaron ofertas renuncian

De los 40 millones que el SAS había estimado ahorrar con el primer concurso, finalmente se pronosticaron 9,3, al sufrir el plantón de la mayoría de laboratorios que presentaron ofertas a las moléculas subastadas.

El Gobierno central lleva a las subastas ante Constitucional

El Consejo de Ministros decidió presentar ante el Tribunal Constitucional un conflicto positivo de competencias contra la Resolución del SAS, con lo que la aplicación de dicha norma quedó automáticamente suspendida.

El Constitucional retira la suspensión de la subasta

El Alto Tribunal aceptó los argumentos expuestos por la Junta de Andalucía y decidió levantar la suspensión cautelar que pesaba sobre las subastas hasta que decida sobre el fondo de la cuestión.

Las segundas subastas la acapararon tres laboratorios

Aurobindo, KRKA y Arafarma se hicieron con 153 de los 206 concursos adjudicados por el SAS, copando el 75 por ciento de las firmas de convenios. Algunos concursos se resolvieron con una mejora de un céntimo.

Nueva consejera, mismo modelo farmacéutico

Tras el baile de consejeros en la modificación del gobierno andaluz, la nueva titular de la cartera de Salud desechó la idea de dar marcha atrás en las subastas de medicamentos y convocó un tercer concurso.

Las subastas ahorraron en 2013 el 54% de la estimación inicial

El año pasado, el SAS estimó ahorrar 96 millones de euros entre las dos primeras subastas de medicamentos pero el resultado al cierre de ejercicio solo liberó 52,3, un 54,5 por ciento de sus pretensiones.