| viernes, 08 de julio de 2011 h |

J.g.

Madrid

Alejandro Toledo, presidente de la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha contra las Enfermedades Renales (Alcer) asume la presidencia de la Alianza General de Pacientes (AGP), una vez finalizada la etapa con Emilio Marmaneu al frente. EL GLOBAL ha hablado con él sobre el presente y futuro de la Alianza.

Pregunta. ¿Qué objetivos se marca al frente de la Alianza?

Respuesta. Los derechos individuales de los pacientes están reconocidos por ley, pero los colectivos no. De alguna manera están usurpados y la Alianza General de Pacientes debe jugar un papel muy importante en garantizar esos derechos. Ese será nuestro objetivo prioritario.

Luego queremos ir en la línea de sumar, que nuevas asociaciones de pacientes se vayan incorporando. También trabajaremos en mantener una relación estrecha entre la administración, la industria, los pacientes y los profesionales. En tiempos difíciles, de gran incertidumbre, debemos hacer el recorrido juntos. Cada día se pone más de manifiesto las desigualdades territoriales en el acceso al tratamiento, y ahí hay un campo importante donde hay que trabajar para evitar que sea así.

P. En los dos años de recorrido de la Alianza General de Pacientes, ¿qué proyecto más relevante destaca?

R. Todos los comienzos son difíciles. De alguna manera, todavía estamos en embrión, pero lo que más destacaría es lo que está por hacer y por ello he aceptado este reto. Reunir en esta asamblea a todo el sector esto ya es un objetivo bien cumplido.

P. ¿Cómo está siendo la relación de los pacientes con las organizaciones profesionales, la industria y la administración, también en la AGP?

R Está siendo buena. La prueba evidente es esta asamblea, en la que estamos representados todos. Ya solo el contacto, las relaciones humanas y el intercambio de experiencias son muy importantes.

Yo tengo grandes esperanzas en el futuro de esta organización porque estamos en embrión aún. Se han conseguido cosas muy importantes, pero las más importantes están todavía por lograrse.