El CEO de la compañía americana, John Lechleiter, descarta grandes adquisiciones
| 2010-07-09T16:40:00+02:00 h |

Redacción

Indianápolis

La crisis financiera, la expiración de las patentes de los fármacos más importantes de la compañía, y las grandes adquisiciones que realizan las compañías farmacéuticas del entorno de Lilly no preocupan a su CEO, John Lechleiter. Y es que, la multinacional norteamericana jugará la baza de su pipeline, con 65 moléculas que ya han entrado en fases de desarrollo clínico.

El propio Lechleiter aseguró al diario The Wall Street Journal que el actual es “el pipeline más interesante que hemos tenido en nuestra historia”. Aun así, el CEO de Lilly reconoció que no todas las moléculas que se encuentran en desarrollo clínico se lanzarán finalmente al mercado, pero se mostró confiado en que las que logren la aprobación de las autoridades sanitarias palien las pérdidas ocasionadas por la expiración de las patentes de algunos de los blockbusters más importantes de la compañía.

La baja productividad en cuanto a lanzamientos que ha tenido Lilly en los últimos años tampoco asusta a Lechleiter. Tras el estandarte principal de la compañía, la innovación, desde Lilly descartan las grandes operaciones de compra de otras empresas del sector para posicionarse entre los líderes del mismo.

Sin estas grandes adquisiciones y con los medicamentos genéricos como un mercado tabú, Lilly centrará sus esfuerzos en la diversificación a través de operaciones de tamaño medio y en el lanzamiento de nuevos fármacos. En referencia a las absorciones de Wyeth por parte de Pfizer y de Schering-Plough por parte de Merck&Co., Lechleiter aseguró a The Wall Street Journal que esas operaciones no significaban una mayor inversión en I+D que la que Lilly realiza cada año. Como objetivo, el CEO de la multinacional norteamericana señaló a la medicina diagnóstica como una posibilidad de crecimiento, aunque no vio necesaria ninguna adquisición.