Redacción Madrid | viernes, 19 de julio de 2013 h |

Comienza el verano y con él las jornadas de sol. Por ese motivo, la profesora de UNIR (Universidad Internacional de la Rioja) y experta de Laboratorios Dermatológicos Uriage, Pilar Pérez, da las claves para reducir al máximo los riesgos que trae consigo la exposición solar.

Según Pérez, se debe escoger una crema de protección solar Alta FPS 30 o Muy Alta PFS 50+ y con filtro físico para los niños menores de dos años y químico para el resto de la población. Este producto debe aplicarse unos 30 minutos antes de la exposición solar, que es el tiempo que tarda la piel en absorberlo, estando la piel bien seca. Asimismo, se debe repetir la aplicación siempre después del baño o de una excesiva sudoración.

Sobre la dosis adecuada de la crema solar, Pérez recuerda que, a menudo, se pone una cantidad insuficiente. En lo referente a los momentos del día en los que deberíamos extremar precauciones, como comenta la experta de Uriage, “entre las 12 y las 16 horas transcurre el tiempo en el que las radiaciones solares son más agresivas, momentos en los que hay que evitar tomar el sol o bien aumentar la protección”.

El otro problema que los expertos han detectado este verano es un repunte de los casos de alergia, sobre todo en menores. La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergia y Asma Pediátrica (Seicap) advierte de los riesgos que asumen los niños en vacaciones como el olvido de la medicación de rescate, exponerse a alimentos nuevos o con ingredientes desconocidos o alojarse en ambientes con alérgenos u otros tóxicos.

Por ello, se recomienda un botiquín de rescate de un niño alérgico, que debe componerse de “antihistamínico, el inhalador y el antihistamínico, el corticoide o adrenalina autoinyectada”, según indica Carles Lucas, del grupo de trabajo de Educación Sanitaria de Seicap.