| viernes, 18 de enero de 2013 h |

Cuando se concede una posición hegemónica de comercialización a un solo agente sanitario lo habitual es que se produzcan ejercicios de abuso o, al menos, desprotección del resto de eslabones de la cadena. Esta es una de las consecuencias directas de las subastas de medicamentos impulsadas por la Junta de Andalucía, tal y como se apunta desde algunos colegios oficiales de farmacéuticos de esta comunidad autónoma.

La capacidad de negociación y gestión del stock para un farmacéutico con el laboratorio fabricante se reducirá al máximo, explica Manuel Pérez, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla. “Al tener que dispensar el medicamento que la junta ordene yo pierdo la posibilidad de gestionar o negociar con cualquier laboratorio o con cualquier agente de la distribución. Si de entrada ya lo tiene adjudicado, el laboratorio me dirá cuáles son sus condiciones y a mí no me quedará otra que aceptarlo porque está marcado por ley”, afirma Pérez.

En este sentido, Javier Tudela, su homólogo en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Málaga se posicionó en la misma tesis. “Nuestra capacidad de gestión del stock se lleva al cero. El medicamento que se selecciona es un solo proveedor quien va a poder negociar con él si es el único que puede fabricar el fármaco”, dijo. A este respecto, el presidente malagueño argumentó que “lo razonable sería que, o bien se hiciera a nivel nacional o se diesen unas alternativas de dispensación a las farmacias para que pudieran gestionar porque si no va a ser muy difícil para subsistir”.

La polémica medida de la consejera de Sanidad andaluza, María Jesús Montero, cuenta con la oposición de los colegios de estas provincias por lo que entienden “un atraso al dejarnos en una posición inferior y sin posibilidad alguna de negociación”. Asimismo, Pérez aseguró que la medida “es totalmente innecesaria porque el gasto estaba controlado y no ha existido dispendio”. Además, Tudela añadió que la pérdida de la gestión de stock por el farmacéutico puede llevar “a un riesgo de desabastecimiento”.

Por otro lado, ambos colegios denunciaron que el margen de negociación que hasta ahora pertenecía a la farmacia por su negociación con los fabricantes “se lo queda la Junta de Andalucía, ya que los laboratorios hacen una oferta que la administración acepta para quedarse con una posición hegemónica a la que todos tenemos que obedecer”.