J. R-T. Madrid | viernes, 31 de enero de 2014 h |

Desarrollar una medida al cien por cien al día siguiente de ser publicada en un boletín oficial es una utopía logística inalcanzable. Sin embargo, las administraciones parecen olvidarlo cuando tienen que vender cifras de ahorro y, al final, los huevos de oro de las gallinas se tiñen de bronce. Durante 2013, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) estimó ahorrar 96 millones de euros entre las dos primeras subastas de medicamentos pero el resultado al cierre de ejercicio solo liberó 52,3, un 54,48 por ciento de sus pretensiones, según el análisis que este periódico ha realizado a partir de las cifras de ventas de las presentaciones adjudicadas facilitadas por IMS.

Los datos demuestran que los ahorros estimados por el primer concurso alcanzaron, en 2013, los 11.517.333 millones de euros, frente a los 12 estimados. Esta cifra evidencia que el mayor fracaso en términos de estimación de ahorro lo provoca la segunda subasta, que proporcionó al SAS 40,8 millones por los 84 estimados. Si el primer concurso aún no ha alcanzado el cien por cien después de casi dos años en funcionamiento, cuesta creer en la bisoñez del SAS cuando preveía conseguir el ahorro potencial anual del segundo concurso en sus primeros compases de desarrollo. De hecho, tal y como publicó EG el pasado 30 de agosto, las adjudicatarias solo cubrían el 63 por ciento del mercado al que optaban por convenio.

Del total de 24 compañías que presentaron sus mejoras sólo 15 firmaron los convenios con el SAS entre ambas subastas. Si se analiza el ahorro generado por laboratorios, la conclusión es evidente: KRKA sostiene a las subastas (ha generado en 2013 25,7 millones) con el tímido apoyo de Vir (10,8) y Aurobindo (8,5). Las 12 empresas restantes no alcanzan siquiera, en conjunto, el ahorro proporcionado por la tercera en discordia, la multinacional india.

En este sentido, cabe destacar que estas diferencias, evidentemente, son tan acuciadas por el volumen tan dispar de adjudicaciones entre unas y otras. Sin embargo, el axioma que se desprende es que, descontando a Vir, la mayor parte del pastel otorgado por las subastas recae en dos empresas que poco aportan al PIB, ya sea andaluz o nacional.

Si se analiza por concursos, se puede concluir que la compañía madrileña es la verdadera heroína de la prueba piloto de la entonces consejera de Salud, María Jesús Montero. Vir proporción durante el ejercicio anterior 7.612.553 millones de euros de los 11.517.333 ahorrados por el primer concurso. Por su parte, las segundas subastas, más allá del trío principal mencionado anteriormente, sólo cabe destacar la aportación de Arafarma, con 2.606.571 millones de euros.

EG también ha puesto el punto de mira en el ahorro que se genera en Andalucía por principios activos. El 49,35 por ciento del total se reparte entre 15 principios activos, es decir, 41.459.369 millones de euros. La atorvastatina se erige como la principal fuente de ahorros, con algo más de 9 millones, seguida del omeprazol (7.506.862), clopidogrel (3.682.245), simvastatina (3.470.670) y pantoprazol (3.451.468). De este top five, el omeprazol y la simvastatina son exclusivas del primer concurso y el clopidogrel obtuvo adjudicaciones en los dos concursos.

Al analizar el descuento promedio que ha realizado cada compañía en función del número de moléculas adjudicadas, el omeprazol de Medinsa en el que mejor resultados le está proporcionando a la Junta de Andalucía: 1.605.378 millones de euros es la cantidad total que ha ahorrado el SAS durante 2013. En este sentido, KRKA, Vir y Uxafarma han proporcionado de ahorro medio por molécula 547.780, 331.900 y 228.988 euros, respectivamente.

Críticas, problemas y perspectivas

2013 ha generado mucha información, valoraciones y opiniones alrededor de las subastas andaluzas. Desde la farmacia, Jesús Gómez, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac), ya ha advertido que esta iniciativa pone en peligro el modelo de farmacia. Además, ha destacado que “cuando a un paciente se le cambia la medicación, como está ocurriendo en Andalucía, tiene un gran impacto en la adherencia, algo que provoca un gasto añadido de 11.000 millones”, prácticamente el ahorro que han generado en 2013 el primer concurso. Sin embargo, desde el gobierno andaluz ya han reiterado que “las subastas vinieron para quedarse”.

Más allá del fuego cruzado dialéctico, los problemas que más han perseguido a las subastas han sido los desabastecimientos. Recientemente, el SAS informó a los colegios de farmacia que el enalapril de Uxafarma dejaba de ser el elegido para medicar a los andaluces y que el nuevo fármaco sería el distribuido por el laboratorio Francisco Durban. El problema surge con los dos meses que transcurrirán entre el 1 de febrero y el uno de abril, donde tendrán que ser el resto de compañías de genéricos las que surtan a los pacientes andaluces. “Esta es otra circunstancia que refuerza la inutilidad de la medida, que además no genera el ahorro esperado”, defiende Ángel Luis Rodríguez de la Cuerda, director general de Aeseg. “Si han venido para quedarse” o es “una medida inaceptable” es lo que tendrán que dirimir en el Tribunal Constitucional.

No existe un tema de mayor relevancia en política farmacéutica en Andalucía que las subastas de medicamentos. Por ello, y con el objetivo de dar voz a todos los afectados para que expresen su opinión al respecto, EG ha organizado la jornada ‘Subastas de medicamentos en Andalucía: Análisis del impacto en las oficinas de farmacia’ para el próximo día 11 de febrero en Sevilla a partir de las 20:25 horas en el Hotel NH Central. Los asistentes a la jornada tendrán la oportunidad de conocer las opiniones expertas de Manuel Pérez, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla, Rafael Borrás, director de Relaciones Institucionales de Teva, Juan Suárez, socio del bufete de abogados Faus & Moliner, Concha Almarza, directora de Operaciones de IMS Health, José Manuel Aranda, gerente del Servicio Andaluz de Salud y Francisco Peinado, Tesorero del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacia (estos dos últimos a falta de confirmación). La moderación de la jornada correrá a cargo de José María López Alemany, director general editorial de este periódico. La inscripción a la jornada será gratuita y contará, para aquellos que no puedan asistir, con una retransmisión en directo vía Twitter.