Redacción Toledo | viernes, 02 de noviembre de 2012 h |

El Consejo de Colegios de Farmacéuticos de Castilla-La Mancha manifestó su temor por la posibilidad de que la cobertura farmacéutica de la región se vea afectada por la “difícil situación” por la que atraviesan las oficinas de farmacias de esta comunidad, en especial las boticas rurales. Así lo manifestó la presidenta de los farmacéuticos manchegos, Rosa López-Torres, que precisó que “la situación de las farmacias de Castilla-La Mancha, especialmente en el medio rural, nos hace temer por el servicio farmacéutico en la comunidad”.

En este sentido, los farmacéuticos de esta comunidad trasladaron a la administración regional que la red de farmacias manchegas “únicamente se podrá mantener si los profesionales farmacéuticos trabajan en unas condiciones que permitan la permanencia de esas farmacias y, por tanto, del propio servicio farmacéutico”. Y es que, la situación por la que atraviesan las farmacias rurales, de gran presencia en esta autonomía, ya fue denunciada por esta institución con la presentación el año pasado del Estudio de las Guardias de las Oficinas de Farmacia en Castilla-La Mancha, donde se mostraba “la situación real” de estas boticas y se planteaban iniciativas de mejora que permitieran una reordenación más racional de las guardias, en función de las necesidades reales.

Reestructurar guardias

Respecto a las guardias, el análisis precisaba que solo el 31 por ciento de los usuarios acuden a la botica por una urgencia real, mientras el 67,5 por ciento lo hacía en busca de dispensaciones no urgentes o por olvido son el 67,5 por ciento. Esto, unido al descenso de la factura farmacéutica un 25 por ciento en los últimos meses hace “necesaria una reestructuración del sistema de guardias que se adapte a las necesidades reales de la población, como primera medida”.

Así lo cree López-Torres que recordó que el consejero de Sanidad manchego, José Ignacio Echániz, manifestó durante el Congreso Nacional de Farmacéuticos que se llevarían a cabo mejoras en el ejercicio de esta actividad en lo concerniente a la regulación de las guardias, “aspecto de especial relevancia para las farmacias rurales”. Y es que, según precisó la presidenta de los farmacéuticos manchegos, el propio Echániz es consciente de que “la regulación que tenemos está obsoleta, no beneficia a los pacientes y supone una pesada carga para el farmacéutico rural”.