| viernes, 08 de febrero de 2013 h |

El grupo de investigación de Maria Dolors Pujol, del departamento de Farmacología y Química Terapéutica de la Universidad de Barcelona (UB), ha sido seleccionado para colaborar con Lilly España, a través del programa global de Lilly Open Innovation Drug Discovery, para explorar el potencial terapéutico de nuevos compuestos contra el cáncer. Así será tras un acuerdo firmado entre la UB y Lilly España que permitirá a la compañía detectar si estos compuestos pueden ser eficaces en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer. Específicamente, Lilly evalúa la capacidad de inhibir la angiogénesis y su aplicación para el tratamiento de cáncer.

“Empezamos a trabajar con ellos a través del Open Innovation y decidimos mandar unos productos de los que no conocíamos el mecanismo de acción. Así que enviamos unas muestras y vieron que tenían mucha actividad”, explicó a EG Pujol. Así es como empezó todo y, a día de hoy, según precisó, han mandado “más de cien compuestos, de los que se han seleccionado hasta el momento diez”. Cabe destacar que se trata de compuestos de la misma familia, aunque con variaciones.

La angiogénesis constituye el proceso fisiológico necesario para el crecimiento del tumor y para el desarrollo de metástasis. “El primer fármaco antiangiogénico comercializado es el bevacizumab (Avastin®) y, a pesar del poco tiempo que lleva en el mercado, ha empezado la aparición de efectos secundarios relacionados con problemas vasculares y cardíacos “, explica Pujol. El objetivo es intentar encontrar fármacos de mejor perfil terapéutico.

Por este motivo, en el laboratorio de la UB se ha preparado una serie de más de cien compuestos diferentes pero estructuralmente relacionados. Se trata de estructuras pequeñas no peptídicas que en los diferentes ensayos realizados por Lilly “han mostrado una clara inhibición del proceso de la angiogénesis con un perfil interesante desde el punto de vista farmacéutico”, tal y como manifestó Pujol. Actualmente continúan los ensayos biológicos y, según ella, “se espera que estos compuestos confirmen la actividad antitumoral mostrada en los ensayos previos y que la toxicidad sea baja”.

A este respecto, destaca que aunque todavía es pronto para conocer qué pueden significar estos compuestos en la lucha contra el cáncer, Pujol espera que “mantengan la actividad antitumoral y la baja toxicidad que han mostrado en los ensayos in vitro”. Además, también trabajan para mejorar aspectos farmacocinéticos como la solubilidad o más resistencia al metabolismo. Por el momento, el estudio continúa y se lleva a cabo la preparación de otros compuestos con el objetivo de optimizar tanto la actividad antitumoral como el perfil farmacocinético para lograr una buena biodisponibilidad.

Programa Open Innovation

Para Pujol, se trata de una gran oportunidad ya que, tal y como afirmó, “cuesta encontrar un sitio donde probar los compuestos. Es algo muy costoso y no todas las compañías están dispuestos a afrontar este coste y más tratándose de una familia de compuestos, que nos permite sacar más conclusiones”.

Los potenciales beneficiarios del Open Innovation Drug Discovery son los investigadores de instituciones académicas y pequeñas empresas biotecnológicas que se dedican a la síntesis orgánica, química médica o al aislamiento, modificación y biosíntesis de productos naturales, y que quieran evaluar la actividad de sus compuestos. Así, Open Innovation proporciona una plataforma para la colaboración científica entre científicos de Lilly y externos para facilitar la identificación de nuevos compuestos con potencial terapéutico.

“El caso de Pujol es el ejemplo perfecto de colaboración. Es una manera de acceder a esas ideas creativas externas de una forma económicamente rentable”, explicó Marta Piñeiro-Núñez, directora de Lilly Open Innovation Drug. Pero la rentabilidad económica no es el principal objetivo de esta iniciativa. “La creatividad es la parte más importante; lo que queremos es renovar la innovación y Open Innovation nos facilita acceder a esa creatividad externa creando una comunidad científica virtual”, explicó Piñeiro, que puntualizó que “es una manera efectiva de conducir la investigación”.

Por otro lado, cabe destacar que la Fundación Bosch i Gimpera ha dado a conocer este programa a todos los investigadores de la Universidad de Barcelona, y proporciona apoyo logístico a los interesados en participar.