María Teresa Guardiola

Presidenta del COF de Valencia

| 2010-06-11T16:56:00+02:00 h |

alberto cornejo

Valencia

“Más unidos y reforzados”. Así cree María Teresa Guardiola, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (COFV), que ha salido el sector farmacéutico nacional tras la celebración en la sede del colegio valenciano de la VIII Convención para la Defensa del Modelo Mediterráneo. En esta ocasión, como novedad respecto a ediciones anteriores, los malos momentos por los que pasa el sector derivados de la aprobación de los reales decretos leyes 4/2010 y 8/2010 han obligado a añadir la coletilla ‘y I Jornada sobre la Crisis de la Farmacia Nacional’. Durante los pasados 11 y 12 de junio, buena parte de la plana mayor de la Farmacia, distribución e industria nacional pasaron por Valencia, lo que significa para Guardiola “el interés que tenemos todos por salir juntos de la mayor crisis por la que ha pasado nunca esta profesión”. Sin embargo, no todo lo que reinó en el ambiente fue negativo. También se presentó el estudio, “Farmacia y futuro 2010”, en el que se vaticina 2012 como el año en el que el panorama en el sector podría tomar un mejor cariz. “Si nosotros hacemos bien las cosas en este tiempo y si, evidentemente, todo ello va acompañado de un cambio en el contexto en el que nos movemos”, precisa.

Pregunta. El evento ha coincidido con un nuevo apoyo del Tribunal de Luxemburgo a los modelos regulados en su sentencia de la cuestión prejudicial asturiana. ¿Ha sido ésta la edición en la que con más tranquilidad se ha podido hablar sobre la defensa de nuestro modelo farmacéutico?

Respuesta. Sí, las últimas noticias llegadas desde Luxemburgo nos han permitido debatir sobre la defensa de nuestro modelo de una forma positiva y no con la tensión de anteriores ediciones, en las que aún no conocíamos el apoyo que en el último año ha manifestado este organismo respecto a los modelos regulados y planificados.

P. ¿Lo importante ahora es no bajar la guardia?

R. Efectivamente. Sería un error pensar que todo está solucionado. Hemos insistido en mantener la defensa en los mismos términos. La última sentencia de Luxemburgo vuelve a ratificar lo que, por ejemplo, se ha defendido durante las anteriores ediciones de esta convención y lo que venimos defendiendo históricamente en el colegio y resto de instituciones farmacéuticas: el modelo regulado y planificado es el mejor sistema posible de cara a la población.

P. En esta octava edición han participado expertos en derecho comunitario. Incluso el letrado del Tribunal de Luxemburgo, Aitor Montesa. ¿Qué vaticinaron respecto a la situación futura del dictamen contra España?

R. Ningún profesional es capaz de asegurar qué puede deparar el futuro en cuestiones judiciales, pero sí nos han mostrado su creencia de que la sentencia llega en un momento muy oportuno y que ahora resulta muy difícil que puedan proseguir con este dictamen. No obstante, hay que apostar por la prudencia.

P. Ahora que parecían controlados los frentes de batalla externos, el ‘enemigo’ surge en casa, ¿no?

R. Nos hubiese gustado no tener que ampliar los contenidos tradicionales de esta convención más allá de hablar de la defensa del modelo, pero no podíamos pasar por alto la mayor crisis de la historia de la farmacia a la que nos están llevando las últimas decisiones gubernamentales en forma de recortes al sector.

P. ¿Estas medidas también son un ataque indirecto al propio modelo farmacéutico?

R. Sí, porque hacen especial daño a las farmacias pequeñas y rurales, amenazando su existencia. Y hay que recordar que la función de estos establecimientos es uno de los santo y seña de nuestro modelo.

P. ¿Qué ambiente ha palpado estos días sobre las nuevas medidas?

R. Todos hemos querido insistir una y otra vez en lo mismo: ahora más que nunca se necesita la unión de todos los agentes de la cadena del medicamento. Hay que cambiar la tendencia y las estrategias individuales por parte de cada agente para pensar y actuar en común. La unión de los tres segmentos, farmacia, distribución e industria, nos hará salir de esta situación fortalecidos o, como mínimo, nos permitirá sobrevivir a los recortes.

P. Incluso, se ha hablado del desarrollo de un Pacto Farmacéutico Global para la Sanidad. ¿En qué consistiría?

R. Hemos puesto los primeros mimbres para ello. Creemos que un pacto interno entre todos los eslabones es la mejor manera de plasmar nuestra unión. Hemos partido de la base de convencernos entre todos que, cuando se ataca a una parte del sector, se está atacando a todo el sector. Hay que defenderse mutuamente.

P. ¿Con Sanidad al margen?

R. Sí, somos nosotros quienes debemos propiciar este pacto, precisamente para tener más fuerza frente a la Administración. Los últimos acontecimientos han demostrado que por más informes que hemos presentado y avisos realizados, en el ministerio no han sido tenidos en cuenta. Ha llegado el momento de decir basta ya.

P. ¿Qué campos abarcaría?

R. Principalmente cuestiones económicas más que sanitarias. Ahora toca hablar de economía.

P. ¿Ha despertado esta propuesta el interés del sector?

R. Estos días hemos tenido en Valencia a la práctica totalidad de los máximos representantes del sector farmacéutico nacional y he visto una total predisposición a ello. Porque creo que es fundamental que nadie se quede fuera de este pacto.

P. También se anunciaron otras iniciativas a nivel interno, ¿no?

R. Hemos anunciado un próximo trabajo que vamos a denominar “Por la Sanidad pública española: modelos, ideas y aportaciones desde la sociedad civil y el ámbito profesional”, para el cual contaremos con la participación de instituciones profesionales, universitarias, colectivos de pacientes e incluso de pensionistas.

P. ¿Con qué objetivos?

R. Elaborar un documento que plasme la visión de la sociedad civil y profesional sobre la situación por la que pasan las farmacias así como sus propuestas de mejora. Tanto las que dependan de nosotros como las que puedan exigirse a la administración.

P. ¿Cree que ésta ha sido la primera pero no la última convención en la que se hablará sobre la crisis del sector?

R. Lo dudo. Si ha habido un primer decreto contra nosotros y luego llegó un segundo decreto, ¿quién puede descartar que haya un tercero? Por ello vuelvo a insistir en la total unión como mejor manera de parar esta sangría.