La farmacia García-Aguado introdujo el robot MACH4 por las ventajas que podía reportar a su establecimiento

De este modo, se apostó por modernizar la botica con el objetivo de ofrecer un mejor servicio a los clientes

| 2011-07-15T16:11:00+02:00 h |

Que el sector atraviesa un momento complicado es algo que todo el mundo sabe, pero la inversión en tiempos de crisis es algo por lo que sólo algunos apuestan. Este es el caso de Alfredo García Guerrero, farmacéutico de 72 años, que cree que en los negocios “no hay otra posibilidad que invertir”. Con este convencimiento, introdujo el robot MACH4 de Apotheka en su farmacia. Además, García Guerrero defiende que “cuando vienen mal las cosas en un aspecto hay que irse a otro”. A este respecto, asegura que “hay que diversificar la actividad”. Por ello, la mayor parte de su establecimiento está dedicado a productos de parafarmacia, muchos de los cuales dispensa a través del mencionado robot.

redacción

Madrid

Una revolución en la forma de trabajar. Esto es lo que supuso la puesta en marcha del robot MACH4 para la farmacia García-Aguado, cuya instalación gestionaron con Apotheka sus propietarios. En concreto, Alfredo García Guerrero, titular de esta botica, junto a su hija Olga García Aguado, decidió robotizar su establecimiento por las ventajas que ello presentaba y porque “hay que modernizar la farmacia en todos los aspectos”. Algo que llevó a la práctica en la farmacia de 800 metros cuadrados que tiene desde hace 35 años en el número 71 del Paseo La Chopera en la localidad madrileña de Alcobendas.

Y es que, según reconoce, este robot les ha permitido mantener un mayor contacto con el paciente y ofrecer así mejor atención. Además, el control de las caducidades fomenta la seguridad en la dispensación. Respecto a las ventajas que reporta su uso diario en el ejercicio profesional, cabe señalar la gestión de los stocks. “Al estar todo mecanizado, el control es exhaustivo”, explica García Guerrero, que precisa que “se necesita adaptar la mente de quien tienen un robot por primera vez”.

En concreto, esta botica se decantó hace aproximadamente un año por el MACH4 que les ofrecía Apotheka tras analizar varios modelos. Una de las características que influyó decisivamente en la elección fue el hecho de que el propio robot escaneara todas las unidades puestas en la bandeja y automáticamente las colocara en su sitio, de manera que no se precisara una persona para cargar el dispositivo.

También fue determinante que los fármacos de alta rotación contaran con su propio brazo, ya que así disminuye el tiempo de dispensación. Ahora, para solventar las exigencias de tamaño y forma, valoran con Apotheka la posibilidad de introducir unas cajas estandarizadas para meter más productos en el robot. García Guerrero lo tiene claro: “Invertir compensa”.