J. N. Madrid | viernes, 06 de enero de 2012 h |

Si algo ha caracterizado la trayectoria política de la nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, es la fidelidad al partido. Así lo puso de manifiesto en su discurso de toma de posesión de esta cartera ministerial al precisar que ha sido desde hace muchos años dirigente de un partido político y, ahora, “manteniendo mis convicciones y mis ideas, sé que me debo exclusivamente al interés general de la sociedad española y ejerceré mis funciones pensando en todos los españoles”.

Unas convicciones e ideas políticas que mantiene desde que a principios de los 80 iniciase una carrera que la ha llevado, casi tres décadas después, a ocupar una cartera ministerial. Todo un premio, aunque puede parecer algo tardío, a una de las ‘chicas’ de aquel grupo de confianza del ex presidente del Gobierno José María Aznar denominado ‘clan de Valladolid’, del que formaba parte también su ex marido, Jesús Sepúlveda. Y es que, fue Aznar quien en 1987, tras ser elegido presidente de la Junta de Castilla y León, la nombró jefa de su gabinete.

En 1991 cambió de comunidad autónoma y fue elegida diputada autonómica en la candidatura de Alberto Ruiz Gallardón, que a pesar de ser la lista más votada estuvo en la oposición al último gobierno de Joaquín Leguina. Sin embargo, Mato no formó parte de la nueva y arrolladora lista (obtuvo el 50,98 por ciento de los votos) de Ruiz Gallardón en 1995, ya que en 1993 dio el salto a la política nacional, nuevamente de la mano de un Aznar que, pese a lograr un gran apoyo no desbancó de la presidencia del Gobierno a Felipe González, algo que sí consiguió en 1996, con Mato de nuevo como diputada.

Fue precisamente con el nombramiento de Aznar como presidente cuando su nombre era incluido constantemente en todas las quinielas de ministrables. Sin embargo, y a pesar de formar parte del Comité Ejecutivo Nacional del PP desde 1999, Mato no llegó nunca a sentir el tacto del cuero de la cartera ministerial con Aznar como presidente.

En 2004, con Mariano Rajoy como candidato del PP a la Presidencia del Gobierno, Mato ‘emigró’ a Bruselas, donde ejerció como europarlamentaria del Partido Popular Europeo, de donde regresó en 2008 para volver a pisar el Congreso de los Diputados tras las elecciones generales de ese año, que volvieron a suponer una derrota para Rajoy. Sin embargo, esa derrota sirvió para que Mato se convirtiese en una pieza clave del PP, y así se demostró en el Congreso de Valencia que renovó la estructura del PP, en el que fue nombrada vicesecretaria de Organización y Electoral del partido.

Una pista que indicaba que esta vez sí podría ser ministrable fue que Mato fue la responsable de la campaña de Rajoy de cara al 20-N y fue número tres por Madrid, únicamente detrás del propio líder popular y de su mano derecha, Soraya Sáenz de Santamaría. Y así se confirmó el pasado 21 de diciembre, cuando Rajoy asoció su nombre al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, donde esta madre de tres hijos deberá poner de manifiesto su tenacidad y trabajo, principales virtudes según sus próximos, así como su fidelidad a Rajoy.