Almudena Fernández Madrid | lunes, 23 de junio de 2014 h |

Si la primaria partía ya de una situación mala, la crisis económica la ha agravado desde todos los frentes, y ahora requiere de una mayor inversión para conseguir que mantenga la calidad. Así se lo aseguró a GACETA MÉDICA el secretario de atención primaria de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), para quien es urgente priorizar el presupuesto en el primer nivel asistencial ahora que se habla de una recuperación en la economía.

Aunque hasta el momento han podido irse supliendo las deficiencias del sistema con un aumento del esfuerzo de los profesionales, actualmente hay riesgo también de un agotamiento de los mismos en este asunto. Además, los facultativos del primer nivel asistencial han visto cómo, en ocasiones, su propia salud se ha visto afectada por la sobrecarga asistencial mantenida en el tiempo.

Pregunta. ¿Cuál es, a juicio de CESM, la situación actual de la atención primaria en España?

Respuesta. Partía de una infrafinanciación crónica que, con la crisis económica, se ha acentuado haciendo peligrar su futuro y, si la primaria fracasa, se cae todo el sistema sanitario. Desde CESM hemos denunciado esta situación hasta la saciedad, en los distintos foros en los que hemos participado, en las consejerías y ante el Ministerio de Sanidad. Hemos visto como el presupuesto de AP ha descendido en los últimos años pasando del 15,63 por ciento en 2007 al 15,11 en 2011, según datos del propio ministerio, con un descenso más que seguro en estos tres años.

P. ¿Cuáles son las principales deficiencias que detecta en el primer nivel asistencial?

R. Hay una dotación totalmente insuficiente en la plantilla, que se ve agravada con la práctica desaparición de las sustituciones en las ausencias, incrementándose las cargas laborales, llegando a situaciones en que se comprometen la calidad asistencial y hasta la propia salud de los facultativos, y no se trata de ninguna exageración. Persiste la excesiva burocratización de las consultas sólo aliviadas con la e-receta de crónicos allí donde se ha podido implantar. Por ello, se debe replantear la existencia de personal auxiliar administrativo en los centros de salud.

P. ¿Cómo cree que ha evolucionado en los últimos años?

R. Sin lugar a dudas, los cambios han sido a peor. Se empieza a hablar de una revisión del sistema, pero todo será inútil sin un incremento de la financiación. Los retos que se presentan de cara a los próximos años —aumento de la cronicidad, de la edad en la población general y en los propios profesionales, incremento de cartera de servicios de la atención primaria, etcétera— deben abordarse ya de manera urgente para evitar que el sistema nacional de salud fracase.

P. ¿Considera que se la reconoce lo suficiente desde las administraciones públicas?

R. Las buenas palabras nunca han faltado, pero los hechos nos confirman, cada vez más, que los despachos de los gestores están muy alejados de la realidad que viven los médicos de familia y pediatras de AP. Creo que es una grave irresponsabilidad y que, si no se rectifica, pagaremos todos.

P. ¿Qué haría falta para que la primaria puediese hacer frente al reto que supone la cronicidad?

R. Los crónicos están siendo atendidos en el primer nivel asistencial con una eficiencia envidiable, pero ante la magnitud del problema, se hace necesaria una planificación adecuada liderada por los profesionales de la primaria para mejorar la calidad asistencial y no disparar con ello el gasto.

P. ¿Qué opinión le merecen las unidades de gestión clínica específicas de AP? ¿Cree que deberán seguir las pautas marcadas recientemente por el Foro de Médicos de Atención Primaria?

R. Las características especiales de la primaria requieren de un tratamiento distinto en algunos aspectos concretos. El documento de Gestión CESM así lo reconoce y el foro de AP está trabajando en el tema.

P. ¿Qué riesgos cree que llevan implícitas las últimas modificaciones relacionadas con el real decreto que regula la incapacidad temporal (IT) y la Ley de Mutuas?

R. El borrador que conocemos llevaría directamente a una descapitalización de la atención primaria y, en algunos casos, afecta también a la equidad del sistema.

P. ¿Cómo esperan desde el sindicato que evolucione la atención primaria de cara al futuro?

R. Desde CESM intentamos transmitir mensajes positivos y de esperanza. Si realmente hemos tocado fondo en la crisis económica, es urgente priorizar en el presupuesto de atención primaria para seguir con un sistema nacional de salud público con la calidad del nuestro. Las deficiencias están siendo suplidas por la profesionalidad y compromiso excepcional de los facultativos, pero se corre el riesgo del agotamiento de los mismos también en esto.

Hay muchos temas que abordar y todos ellos requieren de un incremento en la financiación: redimensionar los cupos ante la imposibilidad de sustituciones en las ausencias, reponer al 100 por cien las plazas tras jubilaciones masivas de médicos titulares, dignificar las condiciones de trabajo y de los contratos temporales, recuperar la masa salarial perdida, abordar la burocratización, estimular la formación en medicina de familia y pediatría de atención primaria, la lista de posibles mejoras es interminable…

La sobrecarga asistencial llega a comprometer la propia salud del facultativo”

Las características de la AP requieren de un tratamiento distinto de las UGC”

La revisión del sistema será inútil sin un incremento de la financiación”

Las buenas palabras nunca han faltado, pero los hechos no lo confirman”