Enrique Ordieres

Presidente de Cinfa

| 2011-08-26T16:20:00+02:00 h |

R. C.

Pamplona

Enrique Ordieres lleva más de cinco años al frente de la compañía farmacéutica navarra Cinfa, tras haber ocupado su vicepresidencia durante tres años. Gran conocedor del mercado de los genéricos, analiza para EG los cambios que ha sufrido el sector en estos años y hacia dónde cree él que se dirige, todo ello en el marco de los últimos cambios legislativos.

Pregunta. Cinfa exporta a 43 países y tiene un vademécum de más de 750 presentaciones. ¿Cómo se consigue alcanzar estas cifras?

Respuesta. Es fruto de más de 40 años de trabajo e inversión constante. En Cinfa invertimos más del 90 por ciento de nuestros resultados, tanto en I+D+i como en medios de producción.

P. ¿Y cómo mantenerse?

R. Seguimos confiando en esa política de reinversión. Potenciamos nuestro equipo de I+D+i, constituido ahora por 45 doctores y licenciados en Ciencias de la Salud, lo que nos permite seguir teniendo un vademécum completo y creciente de genéricos, OTC, ortopedia y dermofarmacia.

P. ¿La internacionalización de la compañía permite afrontar el futuro con mejores perspectivas?

R. La internacionalización es uno de nuestros principales objetivos estratégicos para los próximos años. No podemos depender tanto de un mercado local, sometido a diferentes criterios, al central y al de 17 autonomías. Además, la dimensión de la compañía nos obliga a ver el mercado con una perspectiva mucho más global.

P. Los RDL 4/2010 y 8/2010 redujeron el precio de los genéricos, aunque se ha producido un aumento en el número de unidades vendidas. ¿Qué balance hace de los efectos de esta normativa?

R. Los efectos han sido cortoplacistas. A partir de ahora ya no tendrán efecto sobre el crecimiento del gasto en fármacos y han puesto el precio del genérico en un límite tan bajo que incluso en algunos casos puede generar desconfianza al paciente. Los resultados de las compañías de genéricos dependen de los nuevos lanzamientos, y cuando no haya vencimientos de patentes importantes será difícil mantener la situación con los precios más bajos de Europa y con medidas tan agresivas. Es verdad que las unidades han aumentado, pero estas bajadas de precios necesitan incrementos muy grandes de unidades que no se van a poder corresponder.

P. ¿Cómo valora iniciativas autonómicas como el catálogo gallego o las subastas andaluzas?

R. Creo que es necesario que haya coordinación entre las medidas impuestas en las diferentes autonomías. Sí que valoro el fomento de la utilización de EFG como medida de racionalización del gasto, pero se debe dejar un margen de actuación a los profesionales para que puedan contemplar las peculiaridades de determinados pacientes. La “licitación” andaluza, de realizarse, cambiaría el modelo de prestación farmacéutica, ya que solamente dejaría disponible una presentación de fármaco y podría poner en dificultades la garantía de suministro, así como las necesidades de algunos pacientes. Además, también originaría muchos cambios en sus medicaciones, tanto en la primera licitación como en los futuros cambios. Está copiado del modelo hospitalario, pero no me parece adecuado para el ambulatorio, en el que el paciente es consciente y debe conocer la medicación que utiliza.

P. ¿Cree que las subastas van a afectar de manera importante a la viabilidad de algunas compañías en nuestro país?

R. Confío en que no se lleven a cabo de la manera que se ha comentado. Supondría poner en peligro a muchas empresas de genéricos, la mayoría de ellas de titularidad española, que generan inversiones y crean riqueza y puestos de trabajo en nuestro país.

P. ¿Ha beneficiado la mala situación económica a los EFG o su crecimiento ha tenido que ver con otros factores?

R. Efectivamente, las dificultades económicas han puesto en evidencia algo que nosotros llevamos diciendo ya años y es que una política de fomento de EFG posibilita una racionalización del gasto. Nos vamos acercando a cifras de uso de los países de nuestro entorno, pero todavía nos queda mucho que recorrer, sobre todo en cuanto a la confianza en estos fármacos. No todo deben ser bajadas de precios, también hay que hablar de su calidad, de lo que supone su desarrollo, de lo que es la bioequivalencia… Es triste que, tras más de 13 años, todavía haya profesionales que no saben a qué se refieren estos conceptos y generan desconfianza en los pacientes.

P. En los últimos años, muchos productos importantes han perdido sus patentes, algo que ha beneficiado a las compañías de genéricos. Pero parece que esto se ralentizará en un futuro. ¿Cómo afectará a la industria del genérico?

R. Ahora se pueden asumir bajadas importantes de precios porque se ponen en el mercado nuevas moléculas de elevada facturación, pero esto no siempre va a ser así. Entonces las industrias de medicamentos genéricos tendremos dificultades, porque el salto a las nuevas moléculas biotecnológicas va a estar al alcance de muy pocos. Por eso no se puede ser tan agresivo en los precios.

P. ¿Cómo ha cambiado Cinfa desde mediados de los 90, cuando se lanzaron las primeras EFG?

R. El crecimiento ha sido muy importante. En estos años hemos puesto en el mercado 400 millones de envases de genéricos, hemos desarrollado nuestras líneas de OTC y ortopedia, y hemos creado una nueva de dermofarmacia. Además, desde hace tres años disponemos de una nueva planta que nos permite fabricar medicamentos genéricos de alta especialización para toda Europa y tener mucha mayor capacidad logística.

Pregunta. ¿Cómo valora la generalización de la PPA que recoge el RDL 9/2011?

Respuesta. Siempre he valorado positivamente la PPA, especialmente en los grupos donde hay genérico disponible. Ahora, es necesario que se deje cierto margen de actuación a los profesionales: médicos y farmacéuticos.

P. ¿Y el nuevo SPR?

R. No comparto que el precio lo marque el fármaco más barato, ya que puede llevar a problemas de abastecimiento, igual que tampoco estoy de acuerdo en el suelo de un euro en el precio. Me parece indigno para el valor que tienen los fármacos. Igualmente, sigo sin entender que se mantenga el criterio de Dosis Diaria Definida (DDD) para el establecimiento de precios, ya que iguala los precios a formas farmacéuticas de muy diferente coste industrial.

P. ¿Cree que los genéricos se verán perjudicados por la obligación a las marcas de situarse en precio menor y la activación inmediata de los conjuntos?

R. A las marcas no se les obliga a situarse en precio menor, solamente para que puedan ser dispensadas después de una PPA con cargo al sistema público de salud. Ya ha habido casos en los que no han bajado de precio. Lo que es verdad es que el genérico puede perder una de sus ventajas: la agilidad en la bajada de precios inmediatamente después de vencida la patente. Otra cosa distinta, que no comparto, es la política de algunas compañías de bajar los precios unos céntimos para marcar precio menor y quedarse, en teoría, con el mercado durante un breve periodo.