Marta rIESGO Madrid | viernes, 11 de enero de 2013 h |

La industria farmacéutica acepta en conjunto la decisión del Ministerio de Sanidad de imponer el pasado mes de septiembre un visado para los medicamentos desfinanciados que se mantengan dentro de la prestación farmacéutica pública para alguna de sus indicaciones o para su uso en determinados pacientes. A este respecto, cabe destacar que el pasado mes de diciembre el Ministerio de Sanidad publicó un borrador de resolución del director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia que regulaba la imposición de este visado y abría un periodo de alegaciones para que los interesados plantearan sus aportaciones al texto.

Una vez terminado ese plazo, la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) no ha presentado alegación alguna por estar básicamente de acuerdo con la resolución ya que afecta a los productos que mantienen financiación y, por tanto, se sale de sus ámbito de actuación y porque busca “asegurar un uso adecuado de estos medicamentos”. Según Anefp, esta nueva medida puede ser de utilidad, sobre todo en las zonas donde la receta electrónica aún no se ha implantado. “Las comunidades donde está implantada la receta electrónica el diagnóstico y la prescripción están totalmente aseguradas pero en las que no está totalmente implantada, el visado es un elemento que sirve de control”, explicó su director general, Jaume Pey.

Pero aunque la industria dé el visto bueno a esta medida, sí alega una serie de precisiones. Así, Farmaindustria señala una serie de puntos a tener en cuenta. “Es fundamental que esto se haga cuando la receta va con cargo al SNS pues es evidente que todas las recetas que haga un médico son perfectamente dispensables, cuando el fármaco no sea con cargo al SNS”, explican. Y es que, según precisan, “que no se financie si no lleva visado no quiere decir que no se pueda dispensar”.

Otro de los aspectos de interés que rodearán a estos productos que mantienen, en parte, la financiación es qué pasará en cuanto a su precio. Los productos desfinanciados pasarán a tener precio libre una vez desarrollado el Real Decreto de Precios, pero si se dispensan con cargo a fondos públicos se tendrá en cuenta el precio intervenido.

Publicidad permitida, ¿o no?

En lo que se refiere a si estos productos podrán hacer o no publicidad, Farmaindustria explica que “puede ser complicado regular la publicidad de estos productos, ya que la publicidad de los financiados, aunque sea en parte, no está permitida”. De este modo, entienden que las compañías tendrían que crear una nueva marca para las indicaciones que quedan desfinanciadas si quieren publicitarla. “Esta puede ser una vía de subsanación. Con un solo dossier y una sola marca, habría que cambiar la normativa para que se pudieran publicitar. Esto supone una limitación clara”, señalan.

No coincide en esta apreciación Pey, que indica que “si el producto no está sujeto a receta médica, si puede hacer publicidad siempre y cuando se ciña a la parte no financiada. Lo que no puede hacer es ningún tipo de indicación en la que se deduzca que es financiada”. De hecho, dice, “es algo a lo que tendremos que acostumbrarnos; en un futuro nos podremos encontrar con productos que en la faceta pediátrica no se puedan publicitar”.