| viernes, 30 de octubre de 2009 h |

Rafael Camacho

El nuevo director general de la Fundación Genoma España ha trabajado durante 20 años en el ámbito de la gestión de la I+D, tanto pública como privada, y eso se nota. Conoce perfectamente la situación de los dos sectores y es consciente de lo que se le debe pedir a cada uno. A la Administración, un marco regulatorio estable. A la industria que ya hace I+D, poco más se le puede pedir. Para conseguir duplicar la inversión privada, Genoma España ha decidido fijarse en aquellas empresas que actualmente no invierten en investigación.