O. MASPONS Barcelona | viernes, 08 de noviembre de 2013 h |

La asfixia de tener sin pagar facturas por valor de 416 millones de euros, ha provocado que los farmacéuticos de esta comunidad autónoma volviesen a poner de manifiesto su descontento con el cierre de sus establecimientos (segundo cierre patronal tras el llevado a cabo hace poco más de un año), la mañana del pasado 7 de noviembre, y con una concentración ante la sede de la delegación del Gobierno en Barcelona el mismo día. Una protesta llevada a cabo para exigir la liquidación inmediata de las deudas pendientes incluidas en el Plan ICO proveedores, 309 millones de euros correspondientes a las facturas de noviembre y diciembre de 2012 y mayo de 2013, toda vez que la Generalitat comunicó que no podía hacer frente, tal y como establece el concierto, a la de los fármacos dispensados en septiembre (107 millones de euros).

Así, más del 80 por ciento de las 3.100 boticas catalanas echaron el cierre (un 10 por ciento de servicios mínimos acordados), una cifra calificada de “extraordinaria” por el presidente de los farmacéuticos catalanes, Jordi De Dalmases, quien aseguró que este apoyo de dado por lo boticarios les “da alas” para seguir con sus reivindicaciones. “Una vez que recibamos el pago, daremos las gracias e insistiremos para que se normalice una situación que padecemos desde hace tres años”, manifestó. Una normalidad que espera que se materialice a partir de marzo de 2014, cuando se transponga la directiva europea de Morosidad a la legislación española.

Concentración

Asimismo, junto al cierre de las farmacias, más ce un millar de farmacéuticos se concentraron ante la sede de la delegación del Gobierno en Cataluña. ¿Por qué ahí y no, por ejemplo, frente a la sede de la consejería de Salud o de la Generalitat? Según De Dalmases, a pesar de reconocer que “la Generalitat es la responsable de que los farmacéuticos no hayamos cobrado”, la concentración ante la institución representativa del Estado en Cataluña respondía a una “cuestión pragmática”, ya que, tal y como afirmó, “el Ejecutivo central es el único que tiene dinero, mientras que la tesorería de la Generalitat está llena de telarañas”.

A este respecto, cabe destacar que tras la concentración De Dalmases entregó a la delegada del Gobierno en Cataluña, María Llanos de Luna un manifiesto de seis puntos en los que se mostró la postura de los farmacéuticos ante los reiterados impagos de la factura de medicamentos y “los incumplimientos de palabra por parte de los políticos”. Según precisaron los farmacéuticos, a pesar de que Llanos de Luna mostró su comprensión hacia el colectivo y la voluntad del Gobierno de hacer efectivo el pago de Plan ICO, no concretó una fecha de cobro.

¿Qué reivindicaban los farmacéuticos? El manifiesto indicaba que el colectivo “no puede seguir asumiendo el coste de los fármacos que dispensan, ya que “esta responsabilidad es de la administración pública”. Asimismo, precisaba que “la Administración no puede continuar delegando su responsabilidad de garantizar el acceso a los tratamientos de los ciudadanos en los profesionales farmacéuticos”, al tiempo que lanzaba una petición: “Dejadnos hacer nuestro trabajo”.

Así, insistían en que los farmacéuticos catalanes querían continuar “dispensando medicamentos, pero sobre todo queremos seguir dando la mejor atención farmacéutica a los ciudadanos”. De igual modo, reclamaba a los políticos adoptar las soluciones necesarias para pagar los medicamentos de los catalanes, ya que “los farmacéuticos y los ciudadanos catalanes lo necesitan. No podemos esperar más”.

Cifra récord

Junto a la necesidad de activación del fondo del Plan ICO, que estaría destinado al pago de las facturas pendientes anteriores a junio de 2013, la farmacia catalana está intranquila de cara al pago de las facturas pendientes hasta final de año. “Todo dependerá de la capacidad de financiación de la Generalitat”, precisó De Dalmases. Y es que, deberían haber cobrado el pasado 5 de noviembre, según el concierto en vigor firmado con el CatSalut, el importe de los medicamentos dispensados en septiembre, pero la Generalitat reconoció no tener recursos para hacer frente a ese pago, con lo que son ya cuatro los meses de deuda, 416 millones de euros, una cifra récord para las farmacias catalanas.

“La situación ya es insostenible”, afirmó el presidente de los farmacéuticos catalanes. Por su parte, el presidente de Fefac, la patronal catalana de oficinas de farmacia, Antonio Torres, precisó que son “pequeñas empresas que ya han hecho un gran esfuerzo y se han endeudado todo lo que podían, por lo que los nuevos impagos hacen inviable la continuidad de la dispensación como ha sido hasta ahora”.

Sobre la posibilidad de desabastecimiento de medicamentos por los impagos, De Dalmases indicó que “tener medicamentos en stock se hace difícil cuando te deben la tercera parte del trabajo de un año, que es el que representan los cuatro meses de impago, y puede ser cada vez más problemático para los farmacéuticos”.

Más del 80 por ciento de las boticas (hubo un 10 por ciento de servicios mínimo) se sumaron al cierre patronal

Los boticarios entregaron a la delegada del Gobierno un manifiesto en el que pedían que les dejen hacer su trabajo

Cuatro distribuidoras, Hefame, Alliance Healthcare, Fedefarma y Cofares Cataluña, pusieron de manifiesto su preocupación por la situación que sufre el sector y, en concreto, las farmacias de Cataluña tras ratificarse que la Generalitat no contaba con el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA ) para hacer frente al pago de las facturas correspondientes al mes de septiembre y que tampoco se hizo efectivo el 31 de octubre el pago incluido en el Plan ICO a proveedores correspondiente a las facturas de los meses de noviembre y diciembre de 2012 y mayo de 2013. “La situación se convierte en crítica para los farmacéuticos catalanes, así como para todo el sector”, expresa el comunicado.

A este respecto, las compañías firmantes resaltan que la distribución farmacéutica, como agente clave de la cadena de salud, “también se ha visto profundamente afectada por todos los recortes sanitarias y los retrasos en el cobro de las farmacias”, por lo que su situación, al igual que la de las farmacias, “está llegando al límite”. Y es que, tal y como precisan, su objetivo principal es apoyar a la farmacia, “pero la distribución no tiene la capacidad de hacerse cargo de las facturas farmacéuticas pendientes de pago por parte de la Administración”.

Por ello, los firmantes hacen una llamada a la concienciación de todos los actores implicados, al tiempo que resaltan que apuestan por la estabilidad del sector, por la necesidad de un calendario de pago concreto, realista y efectivo, que vele por el acceso a la salud y el bienestar de los ciudadanos. “Solo así podremos cumplir con nuestra función, que sin duda es necesaria para la protección de la salud al paciente”, concluyen.