alberto cornejo Madrid | miércoles, 05 de febrero de 2014 h |

La receta electrónica mantiene su velocidad de crucero. En concreto, la e-receta ya es una realidad en el 68 por ciento de las oficinas de farmacia nacionales, un porcentaje que se eleva hasta el 86,3 por ciento respecto a su presencia en centros de salud. Son datos ‘recién salidos del horno’ anunciados por el director general de Cartera Básica de Servicios y Farmacia del Ministerio de Sanidad, Agustín Rivero, durante su intervención en la jornada “Retos de la sanidad digital” organizada este 5 de febrero en Madrid por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS).

Rivero ha recordado que este nivel de implantación de la e-receta crece día a día y que las previsiones ministeriales pasan porque a finales de 2014 esté “totalmente implantada”. No obstante, todavía falta un importante reto: la interoperabilidad de los modelos autonómicos de receta electrónica. Precisamente, tal como se destacó en esta jornada, la no interoperabilidad tanto de la e-receta como de otras herramientas tecnológicas al servicio del sistema sanitario (historias clínica digitales, etc.) es la principal ‘cruz’ y, por tanto, reto de la e-salud nacional. Según destacó Julio Sánchez Fierro, presidente del consejo asesor de Sanidad, “falta una estrategia nacional e integral en este campo; mientras tanto, se seguirán haciendo cosas, pero serán islotes innovadores que no cambiarán la realidad del sistema”. Este experto concretó que “se han puesto en marcha proyectos pilotos por doquier en salud digital, pero cada uno con su padre y madre; hay que dar por clausurada la etapa de la experimentación y hacer un desarrollo efectivo”.

Los datos avalan su parecer, ya que España ocupa el 17º puesto en el ranking europeo de países que más desarrollados tecnológicamente tienen sus sistemas sanitarios. Incluso, a nivel interno, las diferencias entre comunidades autónomas van, en algunos casos “de cero a cien”, concretó el presidente del consejo asesor de Sanidad, órgano consultivo que trabaja en un informe al respecto. Como una posible solución al respecto, otro de los participantes en esta jornada, como Carlos Sisternas, director para Cataluña de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, abogó por la creación de “una Agencia de Sanidad Electrónica, que cuente a su vez con una Oficina Nacional de Interoperabilidad” para liderar y coordinar todas las estrategias en salud digital en España.

La profesión farmacéutica estuvo representada en la jornada de IDIS por Carmen Recio, directora técnica del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), quien defendió las ventajas de la receta electrónica y reclamó “voluntad política” para conseguir la necesaria interoperabilidad de los modelos regionales. Asimismo, abogó por aprovechar este sistema electrónica para que los farmacéuticos puedan acceder a la historia clínica e historial farmacoterapéutico (incluidos los medicamentos no sujetos a prescripción) de los pacientes, como así se ha pronunciado favorablemente el Senado.