El Global Madrid | viernes, 07 de marzo de 2014 h |

La presentación de resultados correspondientes al ejercicio 2013 por parte de Cofares, cooperativa de distribución farmacéutica que presenta una cuota del 23,5 por ciento del mercado nacional (el 23,9 al sumar Difale), puso de manifiesto que el momento económico por el que atraviesan las farmacias españolas todavía puede calificarse de complicado. Es decir, que todavía queda camino por recorrer para tratar de recuperar la normalidad y dejar atrás las complicaciones económicas y financieras.

¿Un ejemplo de que a pesar de que existen mejores perspectivas para 2014 pero que aún se está en ‘estado de alerta’? La cooperativa que preside Carlos González Bosch, grupo que en 2013 logró mantener la cifra de negocios pese a la caída en los precios de los medicamentos (cerró el ejercicio con una cifra consolidada de 2.535 millones de euros, un Ebitda generado de 38,5 millones y un cash flow operativo de 41,1 millones), presupuestó de cara a este año una dotación por morosidad de 9,4 millones de euros, un 38,2 por ciento más que el ejercicio precedente (6,8 millones).

¿Este incremento del montante destinado a cubrir la posible morosidad durante 2014 significa que se prevé que la situación se agrave? Según manifestó durante la presentación de resultados el director general de Cofares, Martín Pérez, “no significa que no vayamos a cobrar, sino que hemos querido ser prudentes”. Unas palabras que fueron ratificadas por el propio González Bosch, que señaló que preveía un 2014 más positivo.

Sin embargo, el problema de la morosidad de las oficinas de farmacia, que se plasma en los retrasos en los pagos a las distribuidoras sigue latente, sobre todo en aquellas comunidades en las que se han producido impagos por parte de las administraciones regionales. Un ejemplo de esta situación se aprecia también en el balance de Cofares, que indica que el apoyo por crédito comercial a sus farmacias asociadas se concentró en Levante, el 19,8 por ciento (11,69 millones de euros); Cataluña, el 16.8 por ciento (9,94 millones); y Canarias, el 1,8 por ciento (1,08 millones).

Más ejemplos

Pero no solo el balance de Cofares pone de manifiesto que, pese a que el sector confía en la recuperación económica y financiera de la farmacia en 2014 (si no se adoptan nuevas medidas de control del gasto que hagan caer la factura farmacéutica, no se den impagos y aumente el consumo), la cautela sigue presente. Más si cabe cuando, según fuentes del sector, existen alrededor de 300 boticas en concurso de acreedores. Sobre este particular, Fedefarma, cooperativa que opera en Cataluña y Valencia, comunidades que han sufrido en mayor medida los impagos, ha dotado una provisión de 800.000 euros de cara a la posible morosidad de 2014.

A este respecto, David Pardo, director general de Fedefarma, precisó a EG que desde 2010 han dotado a este fondo con 12 millones de euros, cantidad que, como señala, ya ha sido amortizada. “El riesgo de morosidad ha descendido”, indica, al tiempo que reconoce que, al igual que han hecho el resto de las distribuidoras, Fedefarma, en base a un protocolo de gestión de riesgo que elaboraron en 2011, ha rebajado el límite de endeudamiento de las boticas con la cooperativa. “No puede superar los 60 días, 30 días para nuevas farmacias”, admite.

Morosidad en aumento

Esta medida, que pone límites al suministro de medicamentos a determinadas farmacias, trata de impedir que la situación arrastre a las distribuidoras. Así, Fernando Castillo, director general de Novaltia, cree que “aunque en otros sectores se vislumbra una tendencia de recuperación, en el nuestro desgraciadamente no pasa lo mismo”. En este sentido, indica que, de hecho, “la morosidad de las farmacias está aumentando, como consecuencia de las medidas aplicadas por las administraciones y los retrasos en los pagos”. ¿Cuáles son las farmacias más afectadas por ello. “Muchas farmacias, sobre todo en el medio rural, están al límite de la supervivencia económica”, precisa Castillo.