R.C. Madrid | viernes, 20 de julio de 2012 h |

La salida de la financiación pública de 426 medicamentos preocupa a los ciudadanos, pero también a las oficinas de farmacia, que todavía no tienen muy claro qué consecuencias tendrá finalmente esta medida sobre sus negocios. Y es que, aunque a priori parece que la desfinanciación significa un aumento directo de los ingresos de las boticas, la realidad es que parte del sector ve con cierto miedo algunas de las posibles consecuencias de esta medida como, por ejemplo, el desplazamiento de las prescripciones hacia otras opciones incluidas en la financiación pública o la no disponibilidad de los pacientes, sobre todo pensionistas y gente de rentas bajas, para pagar los nuevos precios de estos medicamentos una vez desfinanciados. Unas preocupaciones que, con alguna salvedad, también comparten las principales sociedades médicas del país, tal y como publicó Gaceta Médica.

Eso sí, si bien los profesionales de oficina de farmacia no tienen del todo claras las consecuencias que tendrá a medio y largo plazo esta medida, en lo que sí coinciden es en que esta decisión exige “una mayor responsabilidad por parte de la farmacia y una implicación más activa del profesional en el seguimiento de sus pacientes”, tal y como explica Alberto García Romero, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, que considera también que esta desfinanciación es “una oportunidad para que el sector demuestre su profesionalidad y su conocimiento experto al servicio de la población” en un ámbito que él considera que será cada vez más relevante para la farmacia.

Una afirmación que secunda Cecilio Venegas, presidente del Consejo de Colegios Oficiales de Farmacéuticos de Extremadura, que está seguro de que esta nueva medida potenciará y reforzará el papel del farmacéutico como profesional sanitario, ya que lo colocará directamente enfrente del paciente. Una proyección profesional que, en su opinión, se limita al aspecto cuantitativo y nunca al cualitativo, ya que, en su opinión, en las farmacias “se presta el consejo adecuado”.

Y es que, en opinión de Jordi Casas, vicetesorero del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, la salida de todos estos medicamentos de la financiación pública “no debe suponer un abandono de la vertiente sanitaria/asistencial del modelo de farmacia actual”. Así, aunque Casas reconoce que estas nuevas medidas llevan al farmacéutico a gestionar a su paciente también como cliente, a invertir mayor tiempo en las consultas de indicación de patologías menores y a gestionar probablemente los stocks de manera diferente, el vicetesorero del colegio barcelonés considera importantísimo no perder de vista el modelo de farmacia vigente.

Mayor proyección profesional, mayor información para los pacientes e incertidumbre económica son las tres claves con las que resume Venegas el tema de la desfinanciación. Además, el pionero de la inclusión de los OTC en la recta electrónica también considera de vital importancia, y más ahora, la implantación de este sistema en toda España, para que médicos y farmacéuticos sepan qué prescribe cada uno de ellos.