alberto cornejo Madrid | viernes, 29 de noviembre de 2013 h |

No hace falta adentrarse en el universo de la ciencia ficción para comprobar que toda sociedad tiene sus héroes. En el mundo terrenal también los hay, aunque aquí, el prefijo ‘súper’ suele sustituirse por la coletilla ‘anónimo’. La farmacia española también tiene los suyos.

Sin que sirva de precedente, y a riesgo de perder la mística, a uno de ellos se le puede poner nombre y apellidos. No se llama Clark Kent. Ni Peter Parker. Ni Bruce Wayne. Tampoco es periodista ni biólogo ni es un rico heredero que teme a los murciélagos ni se camufla en trajes estrambóticos. A lo sumo, una toga. Es Juan Manuel Rodríguez, abogado del Estado en excedencia y miembro del bufete Pérez-Llorca. ¿Su superpoder? Un conocimiento profundo de la farmacia, que le valió para ‘salvarla’ en más de una ocasión de un futuro desconocido. Tan desconocido como él.

Pocos sabrán que, como miembro desde 2001 del cuerpo de abogados del Estado, fue designado tres años después para ejercer su labor ante el Tribunal de Justicia de la UE. Pronto le vino su primera misión. Fue él quien se encargó de demostrar ante este tribunal, en repetidas ocasiones, las ventajas del modelo farmacéutico regulado ante el dictamen motivado abierto por la Comisión Europea contra España.

Cuando se dio por derrotado a ese enemigo que amenazaba con ‘dominar’ la profesión con sus armas liberalizadoras, no apareció en los focos. Se dedicó a probar nuevos retos profesionales y en 2011 se incorporó al bufete de abogados Pérez-Llorca. Fue ahí cuando en este ejercicio la farmacia volvió a necesitar su ayuda. Un nuevo monstruo tenía en vilo al sector y amenazaba con provocar efectos devastadores. Impagos, se llamaba. Los farmacéuticos valencianos, donde más estragos estaban causando, se confiaron a él.

En este caso, la batalla se libraría en los despachos. La búsqueda de soluciones en las leyes y las conversaciones con el Ministerio de Hacienda eran las armas a emplear. Y desde ellos, y con ellas, trabajó para que el pasado 20 de noviembre los farmacéuticos de Comunidad Valenciana cobrasen 419 millones de euros que les adeudaba su el ejecutivo regional. Otra misión cumplida. Otra misión en la sombra.

Y en esa sombra hubiese seguido este abogado, que también ejerció como asesor jurídico en la Dirección General de Seguridad, Desarme y Asuntos Internacionales de Terrorismo del Ministerio de Asuntos Exteriores. Pero ya tocaba descubrirle y sacarle a la luz. No obstante, sus compañeros de profesión también lo han sacado del anonimato recomendándole en el prestigioso anuario Best Lawyers.