J. R-T/L.B. Madrid | viernes, 31 de octubre de 2014 h |

Gilead ha despejado algunas dudas que rodeaban a la financiación de su medicamento contra la Hepatitis C: Sovaldi (sofosbuvir). La compañía ha asegurado que asumirá “el riesgo inicial que pueda conllevar el fármaco”, una versión de riesgo compartido en donde la novedad reside en que el laboratorio rebajará el precio con anterioridad al conocimiento que suscite la práctica clínica. La compañía estadounidense explica que esta rebaja sobre el precio inicial del fármaco (dato que continúa siendo una incógnita) se hará conforme a los resultados aportados en ensayos clínicos teniendo en cuenta las necesidades que tiene cada paciente en función del estadio de la enfermedad en el que se encuentren.

En el caso de España, donde el genotipo más prevalente es el 1, y teniendo en cuenta el arsenal terapéutico aprobado y financiado que los médicos respaldan (Sovaldi, Olysio y rivabirina), las tasas de curación que presenta alcanza, al menos, el 93 por ciento de curación para aquellos pacientes que aún no han sufrido cirrosis, mientras que la efectividad bajaría al 85 por ciento en caso de padecerla. Según el acuerdo que Gilead afirma haber llegado con el ministerio, a través de estos datos se procedería al cálculo de la rebaja que Gilead asumirá por adelantado.

En cualquier caso, y a pesar de las aclaraciones de la compañía estadounidense, la dirección general de Farmacia del ministerio no ha querido aclarar este extremo. “En cuestiones sobre la financiación de este fármaco nos remitimos al comunicado que hicimos tras la decisión de aprobación del fármaco”, dicen. Pero aquellas explicaciones, donde se señalaba que se situaba un techo de gasto en 125 millones de euros durante el primer año de comercialización, quedan a expensas de un Informe de Posicionamiento Terapéutico (IPT) que aún no ha sido publicado para saber con exactitud qué pacientes se podrán beneficiar de la innovación de Gilead. A pesar de esto, Rafael Esteban, jefe de Servicio de Medicina Interna-Hepatología del Vall d’Hebrón, que participó en la elaboración del IPT de Sovaldi, ha asegurado que el medicamento se sitúa como tratamiento de primera elección para la mayoría de pacientes.

La paradoja se sitúa cuando desde el 1 de noviembre los médicos ya tienen a disposición en su nomenclátor Sovaldi y, sin embargo, no tienen definido el nicho de pacientes para los que estará financiado. Esta situación no es nueva en cuanto a Hepatitis C se refiere. El pasado 1 de agosto se aprobó para esta patología Olysio y al cierre de esta edición aún no se ha hecho público el IPT que define sus condiciones de uso.

Madrid crea una partida especial

Por su parte, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, anunció el pasado 30 de octubre que el anteproyecto de los Presupuestos Regionales contempla por primera vez una partida específica para comprar medicamentos para pacientes con Hepatitis C. “Atendemos a las demandas de estos pacientes, que hasta ahora el Sistema Nacional de Salud no nos permitía atender, al contemplar una partida específica para esta patología”, concretó.