La patronal pide que se habilite un sistema de activación diferida de conjuntos cuando el EFG se lance
| 2010-07-23T15:40:00+02:00 h |

Carlos ARganda

Madrid

Farmaindustria rechaza la existencia de conjuntos creados por el proyecto de Orden de Precios de Referencia en base a medicamentos genéricos no comercializados. Ésta fue la principal alegación que la patronal de la industria innovadora elevó al Ministerio de Sanidad, tal y como confirmó a EG Emili Esteve, director técnico de Farmaindustria. Según Esteve, para la Administración la mera autorización de un genérico y su fijación de precio es un hecho suficiente como para crear un conjunto, pero las repercusiones de esta medida son importantes ya que es frecuente que, al menos durante unos meses, existan conjuntos creados en los que hay un genérico formal pero no está comercializado.

“Nuestra propuesta es muy clara”, afirmó Esteve. Farmaindustria ha pedido a Sanidad, que declare inactivos los conjuntos “haya certeza de que el genérico esté en el mercado comercializado y con capacidad de suministro”. Una posibilidad que, según Esteve, es perfectamente factible y posible para la Administración, ya que podría utilizar un mecanismo similar al que se ha establecido para la activación diferida de conjuntos para aquéllos casos sujetos a suspensión cautelar.

Además, el representante de Farmaindustria afirmó que era muy fácil para la Administración conocer no sólo que el genérico no está en el mercado sino que “no estará durante algún tiempo”. En algunos casos porque es la propia compañía de genéricos la que lo indica. Un conocimiento que se afianza por la obligación establecida por el RD 1345/2007, según el cual, cuando se autoriza un genérico se le señala que debe expresar la fecha comercialización efectiva. Por ello, desde Farmaindustria se ha pedido que esa fecha de comercialización aparezca en el nomenclátor para que haya más transparencia y previsibilidad.

En este sentido, y de cara a armonizar con lo establecido para el caso de que no haya genérico comercializado en España pero sí en otro país de la Unión Europea, Farmaindustria reclamó que la formación de conjuntos tenga lugar a partir de que se cumplan diez años de la decisión de financiación de un producto y no antes.

Innovaciones galénicas

No es la única alegación de importancia que Farmaindustria realizó al proyecto de Orden de Precios de Referencia, ya que la patronal está preocupada por la regulación de los medicamentos declarados de innovación galénica de interés terapéutico. Según Esteve, la orden no hace otra cosa que recoger lo que aparecía en el RD 1338/2006, que fue anulado por el Tribunal Supremo. Pero hay un elemento que resulta muy importante para la patronal, y es que el efecto de la exclusión de cinco años en el SPR de la innovación galénica empieza a contar desde la fecha de entrada en vigor de la orden en la que se declare la innovación. Los problemas llegan cuando la forma farmacéutica declarada como innovación está en un conjunto inactivo, ya que la protección de cinco años a la innovación “se empieza a consumir sin ningún efecto”.

Por ese motivo, Farmaindustria ha pedido que el periodo de exclusión de las innovaciones “cuente desde la entrada en funcionamiento del conjunto” y no desde la entrada en vigor de la orden.

Otro de los asuntos que preocupan a la patronal de la industria innovadora es la actualización mensual de los precios menores. Aunque afecte de manera más importante a la industria de genéricos y la farmacia, se van a producir graves problemas, según Esteve, porque “hasta ahora siempre había una relación de los precios menores” que todas las compañías podían seguir. Operativamente, lo que más preocupa es que no se ha establecido un mecanismo ágil para permitir los cambios de precio al obligar a solicitar cambios de código nacional. De este modo, los cambios de precio que se soliciten pueden tardar hasta cuatro meses en ser efectivos, un plazo en el que el precio solicitado puede haber dejado de ser el menor. Por ello, Farmaindustria propone mantener el sistema vigente hasta ahora y, si no, que se establezca un sistema para que quien quiera “pueda hacerlo fácilmente”, dice Esteve.

Por otro lado, además de adherirse a las alegaciones de las diversas compañías en cuanto a los errores técnicos en la confección de conjuntos, Farmaindustria pide que se habilite “un procedimiento para la corrección de errores” del nomenclátor, ya que son frecuentes al incluir un gran número de registros y pueden tener “consecuencias muy graves”.