La consejería ‘adoctrina’ a los médicos en un informe de su Comisión de Bioética

El trabajo pretende mantener vivo el espíritu del catálogo priorizado

| 2011-03-11T16:24:00+01:00 h |

Genéricos o similares, ¿a qué se refiere la OMC?

El argumentario en defensa del catálogo ha hecho mella en la Organización Médica Colegial (OMC). A los pocos días de publicarse el informe de la Comisión Gallega de Bioética, la Comisión Central de Deontología del órgano colegial respaldó sus principales conclusiones en un comunicado no exento de polémica, entre otras cuestiones, por el tratamiento que otorga a los genéricos. “No hay nada que objetar a las medidas de selección de medicamentos que puedan realizar las distintas administraciones sanitarias, entendiendo que los medicamentos que se puedan intercambiar o sustituir tienen similar eficacia, seguridad y calidad entre sí”, señala el comunicado. Toda una declaración de intenciones frente a la tesis aceptada de que los medicamentos genéricos son iguales a los de marca.

Por lo demás, la OMC considera “deontológicamente inaceptable” la prescripción de fármacos de precio más elevado cuando sea posible optar por uno más barato. Una opinión que, según publica Gaceta Médica, es cuestionada por Semergen y Semfyc.

carlos b. rodríguez

Madrid

Aunque el catálogo gallego haya sido anulado, la ley que lo regula no fue recurrida por completo. La mesa de trabajo creada por el ministerio y Galicia continúa, y mientras el departamento de Leire Pajín insiste en que se dé marcha atrás en los primeros cuatro artículos y dos primeras disposiciones adicionales de la ley, el de Pilar Farjas lucha por mantener vivo el espíritu del catálogo. Y lo hace con una apelación a la ética de los médicos.

La maquinaria se puso en marcha antes incluso de que el Tribunal Constitucional admitiera a trámite el recurso del Estado. El 23 de febrero, el Sergas publicó en su web un documento elaborado por la Comisión Gallega de Bioética, que bajo el título genérico de “Ética en la prescripción”, justificaba el catálogo. Días después, ha recibido la adhesión de la OMC.

“Elaborar un catálogo consensuado limitado pero asegurando que el médico podrá prescribir fuera de este catálogo, justificando clínicamente las excepciones”, es una de las recomendaciones que el Sergas lanza a los médicos para apoyar la conclusión de que éticamente no es admisible prescribir un medicamento equivalente de precio más elevado si no hay una justificación razonable.

En este objetivo, cruza la barrera del informe y raya el adoctrinamiento. “No se trata de ser un médico popular sino simplemente un buen médico. Un buen médico no es aquel que cede a las pretensiones del paciente cuando estas no son correctas. Es el que sabe persuadir al paciente de cuál es la conducta correcta y más apropiada en cada momento y que no pisotea sus propios principios éticos por no discutir. Dicho de otra manera: ¿forma parte de la autonomía del paciente la elección de la marca?”, señala el documento.

Eso en el caso de los pacientes. En el informe no escasean comentarios en relación a la actuación de otros agentes, como la industria farmacéutica. Le atribuye el argumento de que el uso de genéricos tiene como inconveniente un impacto negativo en la I+D. Y frente a ello afirma que en los últimos años la tasa de innovaciones ha disminuido, “con un aumento de medicamentos réplica que aportan poco o ningún beneficio terapéutico y que son los que más gasto suponen”.

Promoción y propaganda

Además, acusa a la industria de orientar la formación médica continuada de los médicos a los ámbitos que generan un mayor gasto farmacéutico y de hacer proliferar “nuevas técnicas de propaganda”, dirigidas a la población general, “que persiguen que sea el usuario el que de forma activa demande determinado tratamiento al médico”. Precisamente por ello, dos de las recomendaciones del informe son que la Administración supervise la publicidad de medicamentos y productos sanitarios, y que planifique y oferte la formación continuada de los profesionales, independientemente de quién la financie. Por aquí podrían ir los tiros de esa parte de la ley gallega que no ha sido recurrida, y que persigue una reforma de la visita médica en la comunidad.