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Madrid
| lunes, 03 de marzo de 2014 h |

El equipo de Cirugía Hepatobiliopancreática (HPB) y Trasplantes de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) ha extirpado por laparoscopia el lóbulo derecho del hígado de una donante viva para, a continuación, proceder a trasplantarlo en otro paciente (su hermano).

Se trata de la segunda vez que se realiza esta técnica en la CUN y no existe ningún otro centro en nuestro país que la realice. De hecho, solo dos centros en el mundo han aplicado este procedimiento para extraer el lóbulo izquierdo del hígado (el Hospital Universitario de Gante y el New York Presbyterian Hospital de Nueva York) y solo uno para el lóbulo derecho (el St. Antoine de París).

Con la aplicación de esta técnica se reduce el riesgo para el donante y, al diminuir la agresión quirúrgica, también mejora el postoperatorio. Eso sí, Fernando Pardo, el cirujano de la CUN que ha liderado la intervención junto con Fernando Rotellar, advierte de que hay que dejar al menos un remanente mínimo del 30 por ciento del volumen hepático en el donante. “La capacidad de regeneración del hígado sano permite extraer hasta un 70 por ciento del hígado del donante” que, como asegura Pardo, recupera su volumen original en el plazo de un mes. En las dos intervenciones realizadas en la Clínica, la porción de hígado extraída del donante supuso un 60 por ciento del total.

Una de las ventajas principales de la realización de esta técnica para el donante es que la media de ingreso hospitalario pasa de siete (tras una cirugía abierta) a cuatro días. Además, destacan Pardo y Rotellar, ambos pacientes se beneficiaron de una mínima pérdida de sangre, un mínimo traumatismo en la pared abdominal y un aumento de la satisfacción general.