EL GLOBAL Madrid | miércoles, 19 de febrero de 2014 h |

Los avances farmacológicos que se han producido en materia hepática durante el último año permitirán en unos años erradicar casi por completo el virus de la hepatitis C. Así lo han asegurado varios expertos reunidos en rueda de prensa en el marco del XXXIX Congreso Anual de la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), que reúne a más de 600 hepatólogos de toda España.

De hecho, los nuevos antivirales han demostrado poder curar a más del 90 por ciento de los pacientes con hepatitis C y, por consecuencia, permitirán la reducción de otras patologías hepáticas que se derivan de la evolución natural de este virus, como son la cirrosis o el cáncer hepático.

José Luís Calleja, secretario general de la AEEH y miembro del Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Puerta del Hierro de Majadahonda,ha explicado que, “hasta hace diez años, el tratamiento de la hepatitis C se hacia mediante la combinación de dos fármacos, una inyección de interferón semanal junto con la toma diaria de Ribavirina que curaba el 40 o 45 por ciento de los pacientes que estaban contagiados mediante una determinada tipología del virus de la hepatitis C, el genotipo 1, que es el más frecuente en España”.

En 2011 salieron al mercado dos nuevos fármacos, telaprevir y boceprevir, dos inhibidores de la proteasa que incrementaron la tasa de curación de los pacientes con genotipo 1, pasando del 40 al 70 por ciento.

Pero la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) acaba de aprobar un nuevo fármaco, sofosbuvir, un inhibidor de la NS5A que, mediante su combinación con otros fármacos que se encuentran aun en proceso de aprobación, como simeprevir y daclatasvir, se va a poder disponer, por primera vez, de un tratamiento oral que permita curar la hepatitis C sin la administración de la inyección de interferón y que podrá conseguir “unas tasas de curación de cerca del 90 por ciento y se va a conseguir casi sin efectos secundarios”, ha apuntado Calleja

La mayor parte de estos fármacos se podrán administrar para el tratamiento de los distintos genotipos del virus de la hepatitis C, algo inalcanzable hasta el momento. La duración del tratamiento es también otra de las mejorías que supondrán estos nuevos fármacos, ya que su administración pasará de doce meses hasta la mitad (seis meses) o incluso tres meses en algunos casos.

Ante este esperanzador paradigma, los expertos reclaman la necesidad de elaborar una estrategia nacional que garantice la equidad en el acceso de estos nuevos fármacos, ya que, además de salvar vidas, han demostrado ser fármacos coste-efectivos. “Queremos que el gobierno se de cuenta de que realizar estos tratamientos es una inversión y no un gasto, evitando elevados costes posteriores en cáncer, cirrosis, trasplante , etc., que son infinitamente más caros que estos”, ha apuntado Calleja.

Por su parte, el presidente de la AEEH, Jaume Bosch, director científico del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas y miembro del Servicio de Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona, ha destacado que, “estos nuevos fármacos serán tratamientos que saldrán al mercado con un coste elevado y que, por tanto, seguramente, al inicio se implantarán en los pacientes que estén en fases más avanzadas, es decir, aquellos que podrían morir en los próximos dos años si no se tratan antes”; y añade que, “aunque el impacto económico de tratar a todos los pacientes podría ser muy elevado, ya hay estudios preliminares que muestran que es más coste-efectivo tratar a estos pacientes desde el momento del diagnóstico”.