| viernes, 14 de marzo de 2014 h |

No todo son malas noticias para el Sistema Nacional de Salud. Los problemas de sostenibilidad parecen haber encontrado una contrapartida en el nivel que han adquirido los centros sanitarios españoles en lo que tiene que ver con la investigación. Tanto es así que el director Técnico de Farmaindustria, Emili Esteve, reconoció la semana pasada durante su intervención en el Farma Forum, que “España se ha convertido en un referente para la industria a la hora de realizar sus ensayos clínicos”.

Previamente, había sido la actual directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), Belén Crespo, la encargada de destacar la posición de nuestro país en la aprobación de ensayos para terapias avanzadas, campo en el que España ya estaría liderando el ranking europeo, con unas 30 autorizaciones anuales.

Este dato fue confirmado por Antonio Blázquez, jefe de servicio de la agencia, que reconoció que, en total, les están llegando unas 800 solicitudes para la realización de ensayos clínicos cada año, “lo cual es una barbaridad”, exclamó, y añadió: “Podemos confirmar que incluso se está dando un aumento de las solicitudes para la iniciación de fases I, en la que hasta ahora éramos más débiles. España se ha convertido definitivamente en un buen lugar para investigar”.

En este sentido, habrá que tener en cuenta cómo influye en este hecho la aprobación del reglamento europeo sobre ensayos clínicos y el decreto nacional correspondiente. La idea de las autoridades europeas es preservar la investigación que se viene realizando en Europa frente a la amenaza que suponen otras regiones.

Para ello, se tratará de reducir el tiempo de aprobación por la simplificación burocrática y de garantizar una mayor protección e información para los pacientes. Parece que, finalmente, también se va a obligar a las compañías a hacer públicos todos los datos de sus ensayos, lo que mantiene ciertamente preocupados a los laboratorios.