Redacción Madrid | viernes, 05 de julio de 2013 h |

El gasto en salud sigue estancado, dice la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Pero si bien esta frase, que da título a su último informe anual (que da cuenta de los datos de 2011), resulta cierta para el conjunto de los 34 países miembros que agrupa, es falsa para los países europeos, y sobre todo para aquellos en los que el impacto de la crisis ha sido más fuerte. España, Grecia, Irlanda e Islandia fueron los únicos Estados miembro de la OCDE que a finales de 2011 acumulaban ya dos años consecutivos de recortes en el gasto sanitario.

De ellos, Grecia ha sido sin duda el país en el que la financiación pública del sistema sanitario ha caído con más fuerza. El gasto total cayó un 11 por ciento tanto en 2010 como en 2011 después de haber registrado incrementos medios anuales superiores al cinco por ciento entre 2000 y 2009. Por lo que respecta a España, en 2011 dedicó el 9,3 por ciento de su PIB al gasto sanitario, una proporción igual al promedio en los países de la OCDE pero inferior en tres décimas a la que se registró en 2010.

El análisis que el informe refleja de la situación española explica cómo, en el segundo semestre de 2008 y durante 2009, la crisis financiera y económica condujo a la caída del PIB y de ahí a un incremento de gasto en salud como proporción del mismo. El gasto, por su parte, subía aunque a un ritmo más lento que en años anteriores. “Sin embargo —añade el informe— unas reducciones subsecuentes del gasto sanitario en 2010 y en 2011 [los tres reales decretos-ley al sector sanitario del gobierno socialista] llevó a una disminución de dicha proporción”.

Recortes en Farmacia

Junto a España, Grecia, Islandia e Irlanda, otros países estrenaron en 2011 sus recortes en el gasto sanitario público. Algunos de ellos fueron severos, como el caso de Portugal e Italia. En el primero, el gasto público cayó un 8 por ciento, tras dos años de estabilidad. En el cómputo global de la OCDE, sólo dos países —Israel y Japón— han visto crecer sus presupuestos sanitarios entre 2009 y 2011.

A la vez que el gasto público se vio congelado o reducido en el año 2011, el gasto privado también ha dejado de crecer a medida que los ingresos decrecían, si bien su reducción ha sido bastante menor, en comparación. Ello puede deberse, según el informe, a las medidas de recorte adoptadas por los estados.

Las reducciones en el gasto sanitario público en la mayoría de los países de la OCDE han sido bastante generalizadas. No obstante, el gasto farmacéutico ha sido un objetivo primordial. Ya cayó suavemente en 2010, según las estadísticas de la organización, pero en 2011 el descenso se agudizó. “Muchos países han incrementado la participación de los usuarios en el coste de los medicamentos, reducido los precios y la cobertura de los mismos y promovido el uso de genéricos”, apunta la OCDE, que de nuevo señala a los países líderes en los recortes como ‘ejemplo’ de estas tendencias.

En 2011, asegura el informe, Portugal, Grecia y España redujeron el gasto en medicamentos de prescripción un 20, un 13 y un 8 por ciento, respectivamente. Las medidas adoptadas por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero consiguieron además que el volumen de medicamentos genéricos sobre el consumo total fuera en 2011 el doble que en 2006.

Otras comparativas

En España, la proporción de financiamiento público del sector de la salud alcanzó el 73 por ciento en 2011, una proporción ligeramente superior al promedio en la OCDE, situada en el 72 por ciento. Además, si bien superó a la media en cuanto al número de médicos por cada 1.000 habitantes, el número de camas para la atención hospitalaria por habitante siguió cayendo. En 2011 era de 3,2, frente al 4,8 de la OCDE.