carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 14 de marzo de 2014 h |

Pilar Ayuso es la eurodiputada responsable del Plan de Acción sobre la Salud Electrónica 2012-2020, el informe que pide la normalización en toda la UE de los sistemas de e-salud. EG ha hablado con ella.

Pregunta. ¿Cómo puede la salud electrónica contribuir a reducir las enormes disparidades sanitarias existentes entre las regiones de la UE?

Respuesta. La salud electrónica puede ser el medio para mejorar el acceso a las prestaciones sanitarias a las personas que viven en zonas remotas o escasamente pobladas, mejorar las condiciones de trabajo, reducir los periodos de espera y lo más importante: ayudar a conseguir una asistencia sanitaria segura, eficaz y de calidad. Sin embargo, para lograr estos objetivos, necesitamos que los proveedores de servicios sanitarios colaboren entre ellos, más allá de sus límites competenciales y lingüísticos, en aras de proporcionar servicios de calidad centrados en la seguridad del paciente; para ello se necesita lograr una estandarización técnica, una interoperabilidad de los sistemas sanitarios.

P. Esta estrategia implica un alto grado de implicación de los estados. ¿Tienen todos el mismo?

R. Desgraciadamente no. Hay países que están más avanzados en la utilización de las TIC que otros. Lo que sí que existe es una voluntad política por parte de todos los estados miembro de desarrollar la sanidad electrónica como uno de los instrumentos principales para aumentar la calidad de la asistencia sanitaria, facilitar el acceso a ella y hacerla más segura. Prueba de ello es la creación de un grupo de alto nivel (la Red de Salud Electrónica) específico sobre este tema en la Directiva de Asistencia Sanitaria Transfronteriza, donde participan todos los Estados miembro.

P. ¿Cuál es el tamaño de la brecha digital entre las regiones europeas?

R. Esta brecha, si bien existe, se está intentando que cada vez sea menor. Una de las maneras de lograrlo es fomentar la cooperación, para que aquellos países que han desempeñado un papel pionero en el ámbito de la salud electrónica intercambien experiencias y conocimientos con los menos experimentados.

P. ¿Qué países están más retrasados?

R. La salud electrónica ha resultado ser un proceso más largo y complicado de lo esperado. En las regiones menos prósperas es donde es más difícil, desde un punto de vista técnico, financiero o logístico, poner en marcha la infraestructura necesaria de las TIC.

P. España presume de haber alcanzado gran desarrollo en el campo de la e-salud. ¿Se ha configurado como uno de los países tractores?

R. Sí, su participación en el programa piloto epSOS, que es el mayor proyecto europeo en salud electrónica e interoperabilidad cofinanciado por la Comisión Europea con intercambio real de información clínica, así lo demuestra. Gracias al esfuerzo del ministerio y de las comunidades, España se coloca como uno de los países más avanzados en esta área, como lo señalan la OCDE o la OMS.

P. ¿Cómo afectará al Plan el recorte al mecanismo ‘Conectar Europa’ para la banda ancha y los servicios digitales?

R. Si bien es cierto que el presupuesto inicialmente previsto por la Comisión Europea se ha visto reducido tras la adopción del marco financiero plurianual, lo cierto es que este mecanismo contará con una dotación superior en un 50 por ciento a la del marco financiero precedente. Por otro lado, la UE sigue trabajando para que la e-salud siga siendo un tema prioritario. Por ejemplo, en el recientemente aprobado Programa de Salud para el Crecimiento una de las prioridades temáticas ha sido el fomentar la incorporación voluntaria de la innovación en el ámbito de la salud y la e-salud aumentando la interoperabilidad de los registros de pacientes y demás aplicaciones electrónicas.

P. El Plan se enfrenta a otro reto: las deficiencias debidas al cierre de centros de salud y a la reducción de personal, que se añade a las dificultades concretas existentes en zonas remotas para garantizar la accesibilidad a los servicios sanitarios. ¿Cómo solventar este impacto?

R. Precisamente estos casos son uno de los retos que puede y debe abordar la salud electrónica. Se podría solventar mediante reformas estructurales profundas que garanticen por un lado la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y por otro el acceso a los servicios para todos los ciudadanos.

P. De no contar con financiación suficiente, ya sea por la UE o por los estados, ¿no terminarían suponiendo las TIC en salud un incremento de las desigualdades territoriales ya existentes en el acceso a los servicios?

R. Esto es precisamente lo que se pretende evitar. Sin embargo, no podemos olvidar que no existe ningún vínculo que relacione las desigualdades en materia sanitaria con la salud electrónica. Por el contrario todos los actores coinciden en señalar el potencial que presenta la salud electrónica para proveer de asistencia sanitaria a los grupos más desfavorecidos.

P. Europa se ha marcado como objetivo la interoperabilidad de la e-Salud europea a finales de 2015. En España, uno de los países más avanzados, está planteada a lo largo de 2015. ¿Será posible ampliarlo a toda la UE?

R. La Comisión Europea trabaja actualmente en la interoperabilidad de los servicios de salud electrónica pero no sé si será posible tan pronto como en 2015. Lo que la Comisión Europea sí que ha confirmado es que se ha planteado proponer en 2015 un marco europeo sobre la interoperabilidad de la salud electrónica. Para preparar esta iniciativa ha puesto en marcha varios proyectos de investigación como epSOS o la Red de Salud electrónica de los estados miembro. Esta red aprobó en su última reunión el contenido común de la historia clínica resumida para el intercambio entre los países y que sin duda es un paso fundamental para que se produzca dicha interoperabilidad.

P. ¿Y la e-receta?

R. En estos momentos está centrando sus esfuerzos en un acuerdo similar sobre la e-receta que habilite dichos intercambios de forma más generalizada que los proyectos en marcha (epSOS). Está prevista una primera propuesta al respecto en la próxima reunión de mayo, en el marco de la High Level eHealth Conference de Atenas.

Desgraciadamente no todos los países tienen el mismo grado de implicación en la estrategia de e-salud”

No existe ningún vínculo que relacione desigualdades en materia sanitaria con la salud electrónica ”