| viernes, 23 de septiembre de 2011 h |

Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3

Me interesa mucho hablar de liderazgo. Me inquieta reconocerlo dónde se produce. Creo que aquellas personas que lo poseen deberían llevar algo pintado en la cara. Sería mucho más fácil. Sin embargo, los ejecutivos de la farmacéutica alemana Bayer han hecho bien en intentar definirlo en su revista corporativa. Hay muchas opiniones, y considero que entre todas podríamos asumir el conjunto de cualidades, valores y características que debe tener un líder.

También se puede hablar de liderazgos corporativos. En ese sentido, no cabe ninguna duda de que este asunto no sirve para expandir los posicionamientos empresariales en el mercado, mientras que las personas y el conjunto de los recursos humanos si lo poseen se convierten en una fuerza demoledora. A este respecto, para Almudena González “el liderazgo es dar de manera consciente lo mejor de uno mismo y facilitar que los demás puedan hacer lo propio”. Richard Borreani piensa que “fomentar y apoyar las ideas es una actitud de liderazgo tal y como lo entiende Bayer en Life”. Mientras que Luis Antunes matiza que “es necesario que todos, sin excepción, se sientan útiles y motivados, factor fundamental para el éxito de un equipo”.

Todo esto está muy bien, pero hay que pensar también en las actitudes personales. Por ese motivo, Beatriz Vicen considera que “liderar es dar ejemplo, aceptando la crítica a uno mismo, siempre de manera constructiva”. Según Eva María Tejada, “ser un buen líder implica generar confianza, fomentar la comunicación y ser transparente”. A este respecto, cabe destacar que Tejada está en la misma línea en la que se sitúa Francisco Casado, quien opina que “liderar significa compartir el know-how con los que te rodean, generar un clima de confianza basado en el respeto”. Por su parte, el consejero delegado de la compañía farmacéutica alemana en nuestro país, Frank Bertram, señala que “dirigir es ilusionar, motivar e inspirar, y es precisamente esto lo que un buen líder ha de tener siempre en cuenta para obtener el mejor rendimiento de su equipo”.

Se nota como matizan acerca de este asunto todos aquellos que tienen altas responsabilidades. Sin embargo, las personas que constituyen el tejido empresarial apuestan mucho más por la simplicidad. Así Lluís Ferre dice que “líder es alguien con la habilidad de hacer que las cosas ocurran”. Por su parte, Eduardo Ortega expone que “un líder debe saber asumir la responsabilidad de sus acciones y de los resultados obtenidos”. Y, finalmente, Alda Latorre concluye al respecto que “el liderazgo se asocia a una comunicación clara, abierta, constructiva y honesta”.

Sobre todo este asunto, a mí me parece que lo peor es la envidia que genera el liderazgo. Personalmente considero que aunque ser discutido, es ser percibido. Y también tengo anotado en mi cuaderno de bitácora que no hay nada tan estúpido como vencer, porque siempre he creído que la verdadera gloria está en convencer.

Pienso que lo mejor es trabajar en lo que a uno le gusta porque entonces cuando encontramos “el elemento” estamos en el camino del éxito. Y anoto para acabar que el futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad. Seguro.