redacción Madrid | viernes, 13 de septiembre de 2013 h |

La Sala Primera del Tribunal Constitucional ha admitido a trámite el recurso de amparo presentado por el farmacéutico de Sevilla Joaquín Herrera, que fue sancionado con una multa de 3.300 euros por negarse a dispensar en 2008 la llamada “píldora del día después”. El boticario sevillano consideró que con la sanción se se había vulnerado su derecho a la objeción de conciencia.

Esta admisión a trámite por parte del Tribunal Constitucional de un recurso que atañe al debate acerca de la objeción de conciencia por parte de los farmacéuticos es un primer paso para que este tribunal adopte una posición sobre este asunto. Eso sí, a pesar de que el Tribunal Constitucional admitió a trámite el recurso presentado por Herrera, en su providencia no entró a valorar el fondo del asunto, la objeción de conciencia de los farmacéuticos, algo que sí hará cuando dicte sentencia.

En este sentido, fuentes del Tribunal Constitucional incidieron en que “la Sala Primera ha entendido que este caso tiene la especial relevancia constitucional que la ley exige como requisito para la admisión a trámite de los recursos de amparo pues el Tribunal Constitucional no se ha pronunciado nunca sobre el derecho de objeción de conciencia de los farmacéuticos”.

Multa de 3.300 euros

Cabe destacar que el farmacéutico sevillano que ha recurrido ahora en amparo ante el Tribunal Constitucional fue sancionado en 2008 por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla con el pago de una multa de 3.300 euros por negarse a vender el citado fármaco, una sanción que en julio de 2010 confirmó la dirección general de Planificación e Innovación Sanitaria de la consejería de Salud de la Junta de Andalucía. El 2 de noviembre de 2011 el juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 13 de Sevilla entendió también que la multa era ajustada a derecho, sentencia que fue recurrida en amparo al Tribunal Constitucional.