CARMEN DELIA DÍAZ Santiago de Compostela | viernes, 27 de septiembre de 2013 h |

Las previsiones con las que trabaja la administración gallega en relación a la evolución del gasto a través de receta son que “va a mantenerse estable, y dentro del marco presupuestario”. Por ello, desde la Xunta no tienen encima de la mesa a día de hoy medidas extraordinarias de control del gasto sino que trabajarán en incidir en las puestas en marcha hasta el momento. Así lo explicó el director general de Asistencia Sanitaria del Servicio Gallego de Salud (Sergas), Félix Rubial, durante el café de redacción celebrado en Santiago de Compostela el pasado 19 de septiembre sobre Políticas de optimización del gasto farmacéutico en Galicia.

Rubial aseguró que estos primeros meses son extraños y que “la comparación empieza a partir de septiembre”, por lo que sus estimaciones están en mantener el equilibrio. En cualquier caso, según el representante de la administración, “aún queda mucho margen” para reducir la “elevada factura” en medicamentos, tanto en el coste por receta como en el número de recetas por usuario. El problema es dónde está ese margen.

Desde el colectivo farmacéutico, la presidenta del COF de Pontevedra, Alba Soutelo, cree que en la oficina de farmacia no, ya que en los últimos años todo ha recaído sobre el sector, por lo que se demanda un marco de certidumbre para que la farmacia siga siendo sostenible, y puso el foco en la prevención a través de campañas de educación sanitaria. En representación de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap), su vocal gallega, Marlén Fernández, apostó por la continuidad en el trabajo y la formación de equipos, ya que Galicia tiene la red más amplia, en cifras brutas, de farmacéuticos de Atención Primaria, y su esfuerzo se traduce en eficiencia y por consiguiente en ahorro, si hablamos de uso adecuado de los medicamentos.

Por su parte, Rafael Borrás, director de Relaciones Institucionales y Comunicación de Teva, se preguntó los motivos por los que Galicia no apuesta por la prescripción por principio activo si este modelo está funcionando en otras comunidades.

Rubial presumió de deberes hechos recordando que el plan de uso racional del medicamento se inició en 2009, basado en una estrategia multipalanca. Compras centralizadas, herramientas de gestión y receta electrónica, la unidad de apoyo a la prescripción o múltiples campañas divulgativas como “la receta con la que ganas tú, ganamos todos”, o más recientemente, el programa de revisión de los pacientes polimedicados son solo algunos de los exponentes diseñados para obrar el ‘milagro’ de la contención del gasto. También medidas normativas como el catálogo, que “pionero en Galicia y adoptado luego progresivamente por todo el estado con el RDL 9/2011, supuso un antes y un después en lo que a control farmacéutico se refiere”. Estos remedios contuvieron el gasto pero no el gasto hospitalario que ha seguido su ascenso en los últimos años.

La visión de los farmacéuticos difiere de la de la administración no en el fin sino en los medios. Tras recorrer los múltiples cambios legislativos y de control del gasto de los últimos años, Soutelo lanzó un alegato sobre el papel de la farmacia en el sistema. “Colaboramos para que el Sistema Nacional de Salud sea sostenible, pero no puede haber un sistema sostenible sin una farmacia sostenible”, dijo. Una cuestión en la que recibió el apoyo de Borrás, que puso de manifiesto que la incertidumbre introducida por cada cambio normativo hacía imposible no solo la gestión del stock en la farmacia, sino también la previsión para toda la cadena del medicamento.

De igual modo, Rubial se sumó al grupo de los que apostaban por una estabilidad normativa, y puntualizó que en la comunidad se intentaba dar el menor número de mensajes contradictorios, así como velar por la adherencia al tratamiento evitando al usuario cambios innecesarios. Respecto a las líneas de trabajo futuras, insistió en el programa de polimedicados, las compras centralizadas, la farmacia hospitalaria, etc.

Por su parte, desde el colectivo de la Sefap, Fernández explicó que el trabajo diario desde hace doce años con los médicos lejos de ser un mecanismo de control reporta experiencias muy positivas. Así, destacó que herramientas como los perfiles de prescripción, los cuadros de eficiencia o el coste tratamiento/año propician de manera indirecta el ahorro y la prescripción eficiente.