s.p/m.r Madrid | viernes, 25 de enero de 2013 h |

La llegada de los precios notificados de medicamentos ha cogido por sorpresa a todo el sector, y los servicios de farmacia hospitalaria de centros sanitarios públicos y privados no han sido una excepción. A priori, parece que el sector privado será el más afectado por esta medida, aunque Juan Abarca, secretario general del Instituto de Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), considera que la repercusión será “muy pequeña”, dado el reducido número de fármacos incluidos que, además, se refieren a indicaciones muy concretas.

Eso sí, Abarca también subraya que “todo lo que sea diferenciar o poner más dificultades al sistema sanitario privado, desde el punto de vista económico, al final es perjudicial para el sistema sanitario público”. En su opinión, si los pacientes advierten estas cosas y deciden darse de baja del sector privado para irse al público, al final eso significará “mayor carga de trabajo y de costes”.

De todas formas, Abarca asegura que el tema es todavía muy nuevo como para valorarlo en profundidad y confía, además, en que “cada hospital privado hará después las gestiones necesarias para intentar, en la medida de lo posible, comprar más barato también” utilizando, por ejemplo, las centrales de compras. Por otro lado, también descartó que esto haya podido hacerse para compensar la caída de la facturación a costa del sector privado y cree que el objetivo es efectivamente el de evitar exportaciones paralelas.

Sin efectos en los seguros

Por su parte, las aseguradoras no creen que los precios notificados afecten a sus servicios, sobre todo, al reembolso de farmacia que ofrecen. Desde Sanitas aseguran que “esta nueva medida no afectará a los clientes que dispongan de esta cobertura”, ya que, dicen, “supone un reembolso parcial de la factura pagada por el cliente, siempre y cuando se trate de medicamentos prescritos por médicos concertados con Sanitas”.

No obstante, de darse algún tipo de modificación, improbable, recuerdan que siempre tendrán en cuenta las necesidades de sus clientes para, de ese modo adaptar los productos que se les ofrecen. Desde Asisa tampoco ven ninguna modificación pues afirman que “una de las condiciones para el reembolso en farmacia es que los medicamentos sean genéricos”.