En los dos últimos años las compañías españolas han invertido mil millones de euros

Farmaindustria alerta del riesgo de pérdida de inversores por los ajustes

| 2011-09-30T16:12:00+02:00 h |

d. l.

Madrid

Dos aspectos caracterizan fuertemente al sector farmacéutico español frente a otros: es líder de inversión en I+D y, además, o más bien a pesar de ello, acumula el mayor número de medidas de recorte del gasto público. Según Farmaindustria, esta situación merma la confianza de los inversores en España y tendrá un efecto negativo sobre futuras inversiones.

El palmarés del sector farma es tal que en España 20 de cada cien euros invertidos en I+D por la industria provienen de compañías farmacéuticas, con lo que se superan las inversiones conjuntas de las industrias que están en segunda (la automovilística) y tercera posición (la aeroespacial). De hecho, entre 2007 y 2009, cinco compañías farmacéuticas españolas, Almirall, Zeltia, Rovi, Grifols y Faes Farma, se colocaron en el top-20 de las 20 empresas nacionales que más invierten, según el Informe Cotec 2011.

La crisis no ha mermado la apuesta del sector. En los dos últimos años la industria farmacéutica española ha invertido más de mil millones de euros anuales en I+D, casi tres millones de euros al día. “Una cifra nunca antes alcanzada por un sector industrial en la historia de nuestro país”, según destaca Humberto Arnés, director general de Farmaindustria.

Ejemplo a seguir

Sin embargo, el futuro de los centros de investigación dependerá, por un lado, del reconocimiento público. “Los políticos deberían tomar conciencia de que la salud es la principal fuente de preocupación de los ciudadanos y por tanto nuestra sanidad debería ser la principal prioridad de nuestra inversión pública”, dice Arnés.

Además de estabilidad, otros sectores también deberían tomar nota del esfuerzo de las compañías farmacéuticas, pues a pesar del enorme trabajo de los laboratorios, España invierte todavía menos en I+D que los países más avanzados, lo que entre otras cosas complica la posibilidad de alcanzar los objetivos de Lisboa. En la medida en que se reduzca el diferencial con las grandes potencias investigadores se podrán aprovechar las oportunidades que ofrece el sector farmacéutico.