a. c. Málaga | viernes, 21 de febrero de 2014 h |

El concierto vigente entre el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y sus colegios farmacéuticos indica que, en casos de desabastecimiento de un medicamento prescrito, para que su sustitución por otro se considere válida y la receta sea abonada por el SAS el boticario debe adjuntar “un aval acreditativo de la situación de desabastecimiento por un almacén que opere en la provincia en la que se ubique la farmacia”.

Este criterio es el mismo a aplicar respecto a las presentaciones adjudicadas en las subastas andaluzas. Más bien el que debería aplicarse, ya que la realidad dicta que no es así. “En los últimos meses, el SAS está devolviendo miles de recetas porque no aceptan el certificado de desabastecimiento de las distribuidoras y exige por contra un certificado del propio laboratorio fabricante”, indica a EG Javier Tudela, presidente en funciones del COF de Málaga. Tudela recuerda que esa exigencia del SAS es “imposible de cumplir” por las boticas, ya que si los laboratorios reconocen el desabastecimiento “estarían reconociendo que incumplen contrato por el que deben garantizar el abastecimiento suficiente de su medicamento adjudicado en las subastas”. Según los cálculos que manejan e este colegio, las farmacias malagueñas perdieron 100.000 euros en 2013 por devoluciones de recetas.

José Luis Márquez, presidente de la patronal regional Ceofa, además de confirmar esta situación (más gravosa en Málaga que en el resto de Andalucía, ya que la comprobación de recetas se realiza a nivel provincial), cree que “es vergonzoso que los farmacéuticos intenten solucionar al paciente las constantes faltas de medicamentos afectados por las subastas y luego el SAS ponga trabas”.

Las recetas que en mayor cifra están siendo devueltas por la administración andaluza recogen prescripciones de simvastatina y pravastatina. El Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos (Cacof) ha pedido al SAS la constitución de una comisión mixta que aborde este problema, el cual esperan que se solucione en el plazo de un mes.